Fotomultas, es más importante cumplir la ley que cuidar el negocio de un privado
Las fotomultas en Popayán convertidas en un verdadero dolor de cabeza para todos, empezando por el alcalde de la ciudad y manejadas por un privado que le deja millonarias ganancias y solo problemas para la administración municipal.
No ha terminado de resolverse y parece estar lejos el final de la disputa promovida por el equipo jurídico del concejal José Luis Diago cuya pretensión es la de que se aplique el principio de prescripción a los comparendos de tránsito que tengan más de tres años de haber sido impuestos y de acuerdo con lo que establece la legislación colombiana. Y es que después de sendos fallos de tutela que le ordenan al municipio de Popayán, depurar las bases de datos de infractores de tránsito, la entidad territorial está dando muestras de no querer hacerlo pues ha dilatado el cumplimiento de la orden judicial de manera injustificada. Esto contrasta con el escándalo suscitado con la exoneración en tiempo récord de familiares de un congresista y de acuerdo con lo publicado en medios de comunicación y que al día de hoy no se sabe que ha pasado y si cursa investigación de algún tipo por las conductas u omisiones desplegadas en lo que se refiere al asunto denunciado por periodistas locales, pero que si sirvió para activar a las bodeguitas en defensa del denunciado dejando en evidencia la hipocresía cuando hablan de lucha contra la corrupción.
La imposición de comparendos por fotomultas en Popayán a parte de generar un verdadero limbo jurídico en contra de los ciudadanos que se ven afectados, su imposición palmaria desconoce dispositivos constitucionales y legales establecidos en el estatuto nacional de tránsito y afectan derechos fundamentales a los implicados.
Los primeros llamados a cumplir con la Constitución Política y la legislación colombiana son las autoridades y quienes representan o hacen parte de las instituciones, no es de buen recibo que quienes hacen un juramento para el respeto y la defensa de nuestro marco normativo, sean precisamente los primeros en incumplirla. La secretaria de tránsito y transporte de Popayán está en mora de cumplir con lo que le ordena la ley y un juez de la república y el alcalde de exigirle que así lo haga.
Por lo demás, el negocio de las fotomultas en Popayán no puede seguir generando millonarias ganancias a un privado y su proceso de imposición de comparendos convertido en un verdadero calvario jurídico para los ciudadanos, mientras la ciudad pierde cada vez más su capacidad de organizar la movilidad por parte de una administración que solo se queda con los problemas.