Ganaderos del Cauca denuncian intimidaciones, abigeato y presiones para abandonar sus tierras
Productores rurales denuncian abigeato, amenazas, destrucción de potreros y cortes de agua en Coconuco, hechos que estarían buscando el despojo y el desplazamiento forzado de familias ganaderas.
El inicio del año 2026 ha estado marcado por una grave crisis de seguridad para los ganaderos del Cauca, quienes denuncian un aumento alarmante del abigeato, las amenazas y los actos de intimidación, especialmente en corregimientos como Coconuco, donde la situación se ha tornado crítica.
De acuerdo con las denuncias, los productores rurales están siendo víctimas de ingresos ilegales a predios privados, carneo de ganado, daños a potreros, robo y ocultamiento de animales, así como mensajes intimidantes que buscan forzarlos a abandonar sus fincas. A estos hechos se suma la destrucción de tierras productivas y el corte del suministro de agua, afectando directamente el bienestar de los animales y el sustento de las familias campesinas.
Los ganaderos aseguran que estas acciones no son aisladas, sino reiteradas y sistemáticas, y tendrían como objetivo el despojo de propiedades legalmente constituidas, además de provocar el desplazamiento forzado de quienes se niegan a abandonar el trabajo construido durante años.
La situación escaló de manera preocupante durante la última semana. Según relatan, el jueves fue carneada una res; el viernes, hombres encapuchados ingresaron a un predio, dañaron el potrero y dejaron un mensaje amenazante; posteriormente, durante el sábado y domingo, delincuentes sacaron el ganado de una finca y lo confinaron de manera ilegal, repitiendo los actos de amedrentamiento, incluso después de la intervención de la Policía.
Los denunciantes señalan que estos hechos ocurren pese a que, desde el Gobierno Nacional, se han ofertado más de 20 predios que suman alrededor de 3.000 hectáreas, lo que, aseguran, evidencia que la violencia no responde a la falta de alternativas institucionales.
Ante este panorama, los ganaderos del Cauca hacen un llamado urgente al Estado colombiano y a las autoridades judiciales para que se adopten acciones efectivas, articuladas y permanentes que permitan identificar, judicializar y sancionar a los responsables.
“El campo no puede seguir siendo territorio del miedo”, advierten, al tiempo que solicitan garantías para trabajar en paz, preservar la convivencia y proteger el derecho a la propiedad, sin distinción alguna entre los habitantes del territorio.