Gobierno declara duelo nacional tras tragedia aérea en Putumayo y crece debate político por causas del accidente
Gobierno Nacional decretó tres días de duelo nacional en memoria de los 69 oficiales que murieron en el accidente aéreo que ocurrió en Putumayo el lunes 23 de marzo.
Colombia atraviesa días de duelo tras el accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ocurrido poco después de despegar del aeródromo de Puerto Leguízamo el pasado 23 de marzo. En respuesta a la magnitud de la tragedia, el Gobierno Nacional oficializó tres días de luto en todo el territorio.
La decisión fue anunciada por el presidente Gustavo Petro, quien confirmó la expedición del decreto que rinde homenaje a los uniformados fallecidos en el siniestro. La medida contempla honras fúnebres y actos solemnes en memoria de las víctimas, pertenecientes al Ejército, la Fuerza Aeroespacial y la Policía Nacional.
Durante este periodo, las banderas de Colombia ondearán a media asta en instituciones públicas, bases militares y sedes diplomáticas en el exterior, como símbolo de respeto y solidaridad con las familias de los uniformados que perdieron la vida en cumplimiento de su deber.
El jefe de Estado también indicó que se adelantarán ceremonias militares en honor a los fallecidos, destacando su servicio a la nación en medio de una de las tragedias aéreas más graves de los últimos años en el país.
Sin embargo, mientras el país guarda luto, en el escenario político han surgido fuertes cuestionamientos sobre las posibles causas del accidente. Sectores de oposición han señalado presuntas fallas en la ejecución de recursos destinados al fortalecimiento de la defensa y la seguridad, argumentando que millonarios presupuestos no habrían sido utilizados de manera efectiva.
Desde el oficialismo, por su parte, se ha recordado que decisiones sobre la adquisición y mantenimiento de aeronaves vienen de administraciones anteriores, lo que ha abierto un cruce de señalamientos sobre responsabilidades históricas en el manejo de los equipos militares.
En medio de este panorama, también han surgido voces que llaman a la prudencia y al respeto por las víctimas, insistiendo en que las investigaciones oficiales deben avanzar sin presiones políticas. Entretanto, el país permanece a la espera de los resultados técnicos que permitan esclarecer las causas del accidente, mientras honra la memoria de quienes fallecieron en esta tragedia.