Guterres pinta un panorama sombrío del mundo en su último discurso ante la ONU
“En la última década, los derechos humanos fueron pisoteados, el derecho internacional ignorado”, expresó el secretario general de este organismo internacional.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ofreció un crudo diagnóstico sobre la situación mundial en el que será su último discurso al frente del organismo, cargo al que llegó en 2017. En su intervención advirtió sobre las profundas «grietas» que, según sus palabras, «se han convertido en abismos».
En su balance, Guterres denunció que en la última década estallaron guerras con consecuencias devastadoras, la población civil fue atacada, los derechos humanos fueron pisoteados, el derecho internacional fue ignorado y tanto las divisiones geopolíticas como las desigualdades se profundizaron. Para el líder de Naciones Unidas, no se trata de «crisis aisladas», sino de «capítulos de la misma historia: la historia del poder», planteando interrogantes sobre quién lo tiene, a quién se le niega y cómo se usa.
Con estas palabras, Guterres dio apertura a la 81 Asamblea General de la ONU en Nueva York, cuyo gran protagonista será el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien intervendrá durante la tarde. También está prevista la participación del presidente de Brasil, Lula da Silva. Previamente, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, manifestó su disposición a reunirse con los enviados de Irán que asistan a la Asamblea para abordar la situación en el estrecho de Ormuz, un corredor clave para el tráfico mundial de petróleo.
La inteligencia artificial fue uno de los ejes centrales del discurso. Guterres recordó que ya en su primera intervención, en 2017, había alertado sobre esta tecnología a la vez prometedora y amenazante. «Los robots asesinos no tienen lugar en nuestro futuro», sentenció en una de las frases más contundentes de su alocución.
Frente a este desafío, el secretario general propuso avanzar en varios frentes: promover las condiciones para un desarrollo responsable de la IA junto a las salvaguardias necesarias para enfrentar los riesgos, y trabajar hacia un marco multilateral de gestión de riesgos respaldado por una supervisión creíble e independiente. Además, insistió en que ningún país debe quedar atrás, subrayando que «la inteligencia artificial debe ser moldeada por la humanidad, con la humanidad y para toda la humanidad».
En su discurso ante la Asamblea General, el secretario general de la ONU, António Guterres, defendió un concepto tan bien intencionado como difícil de concretar bajo la mirada realista de la geopolítica actual: la «multipolaridad en red». Se trata, según explicó, de un mundo cimentado en la interdependencia y sostenido por una densa red de conexiones económicas, políticas, sociales y tecnológicas.
El líder de Naciones Unidas describió esta visión como un escenario en el que múltiples centros de influencia coexistan bajo un marco común de derecho internacional y normas compartidas. Este modelo, señaló, ayudaría a evitar tanto las tendencias hegemónicas como lo que denominó la «gran fractura»: la división del mundo en dos bloques rivales que separen los sistemas económicos, tecnológicos y de seguridad.
Guterres fue enfático al advertir sobre estos riesgos: «Debemos evitarlas», afirmó, al recordar que en el contexto actual ninguna potencia tiene la capacidad de resolver por sí sola los grandes desafíos que enfrenta la humanidad.