Irán asegura haber atacado al portaaviones estadounidense Abraham Lincoln en el Golfo de Omán en medio de escalada militar
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que lanzó drones contra el portaaviones de EE. UU. cerca del Golfo de Omán, en una nueva fase de la confrontación regional tras los bombardeos entre Irán, Estados Unidos e Israel.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) atacó este jueves 5 de marzo al portaaviones estadounidense Abraham Lincoln que se aproximaba a las fronteras marítimas de Irán en el Golfo de Omán, con el objetivo de intentar tomar control del Estrecho de Ormuz.
«El portaaviones Abraham Lincoln, que se aproximaba a 340 kilómetros de las fronteras marítimas de Irán en el golfo de Omán para establecer el control sobre las aguas, fue atacado por drones de la Armada iraní del CGRI, tras lo cual el barco huyó rápidamente (…) a más de 1.000 kilómetros del golfo», señaló el ente en un comunicado, citado por la emisora estatal iraní IRIB.
Asimismo, como parte de sus acciones defensivas a la agresión ejecutada por Israel y Estados Unidos contra su territorio, Irán anunció en la madrugada de este jueves el lanzamiento de una nueva oleada de misiles contra Tel Aviv y países del Golfo aliados de EE.UU. en el marco de la «Operación Verdadera Promesa«.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó en un comunicado recogido por varios medios iraníes de la decimonovena ola de bombardeos, una «operación combinada de misiles y drones contra las posiciones» de Israel y de las bases estadounidenses en la región.
El ataque al portaaviones Abraham Lincoln se produce en el marco de la contraofensiva de Teherán tras los bombardeos coordinados de EE.UU. e Israel el pasado 28 de febrero. Aquella incursión ocurrió apenas 48 horas después de concluir una ronda de negociaciones nucleares en Ginebra.
Estos ataques resultaron en el martirio del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, así como de familiares y altos mandos civiles y militares del país persa. Hasta la fecha, la agresión estadounidense-israelí deja 1.230 iraníes asesinados, según la Fundación de Veteranos y Mártires; mientras que la cifra de heridos superó los 6.180, conforme al Ministerio de Salud del país persa.
Por su parte, más de 680 efectivos de Estados Unidos e Israel perdieron la vida o resultaron heridos por las represalias de Irán, según el CGRI. El conflicto armado perturbó también el tráfico aéreo sobre la península Arábiga, lo que dejó varados a miles de viajeros en varios países, y afectó la navegación en el estrecho de Ormuz, ruta vital para el comercio mundial de hidrocarburos.
El estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz tiene 33 kilómetros en su punto más angosto, flanqueado por Irán al norte y Omán al sur. Por esa franja transitan diariamente 20 millones de barriles de petróleo — exportaciones de Arabia Saudita, Irak, Kuwait, los Emiratos y el propio Irán — cerca de un tercio del comercio marítimo de crudo del planeta.
El petróleo es solo parte de lo que se detiene cuando Ormuz se cierra. Por el mismo corredor circula el gas natural licuado de Qatar — con contratos firmados con Europa, Asia y América Latina — y más de un tercio de los fertilizantes globales, incluidas las exportaciones iraníes de urea, cuatro millones y medio de toneladas anuales, paralizadas desde el primer día de guerra. Lo que transita por Ormuz no alimenta solo los motores del mundo. Alimenta sus campos.
Los números de dependencia revelan quién carga con el peso de este cierre. Japón obtiene el 72 por ciento de su petróleo por esa ruta; Corea del Sur, el 65; India y China, el 50 cada una; Europa, el 18. EE.UU. depende en apenas un 2 por ciento. La potencia que despliega portaaviones para proteger el estrecho es la que menos lo necesita, y las economías que más dependen de él son, sin casualidad, las que más han avanzado en construir un orden alternativo como es el bloque BRICS.
Entre el 28 de febrero y el 3 de marzo, el tráfico de buques cisterna se redujo un 90 por ciento, según la firma analítica Kpler. Un misil iraní impactó un tanquero estadounidense que intentó cruzar desafiando el cierre; la UKMTO reportó otra explosión cerca de Kuwait. La parálisis no se limita al estrecho — se extiende por todo el Golfo.