Irán ataca bases de EE.UU. en Kuwait y Baréin en represalia por los bombardeos de Washington; la tensión en el Golfo Pérsico escala sin pausa
El Gobierno iraní cifra en 14 los muertos por la ofensiva estadounidense y asegura que un proyectil ha impactado junto a una instalación nuclear.
Las sirenas de alerta volvieron a sonar en la madrugada de este jueves 9 de julio en Baréin, Kuwait y Qatar, países del Golfo Pérsico aliados de Washington, después de que la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria iraní lanzara misiles y drones contra bases utilizadas por Estados Unidos en territorio kuwaití y bareiní, en respuesta a la segunda noche consecutiva de bombardeos ordenados por la administración Trump contra la República Islámica.
Las autoridades iraníes confirmaron que sus proyectiles alcanzaron dos bases militares en Kuwait y otras dos en Baréin. Fuentes adicionales apuntaron a que los ataques también impactaron un sistema de defensa antiaérea Patriot en Kuwait, depósitos de combustible de uso militar en Baréin y un centro de antenas en Qatar, donde las alertas enviadas a los teléfonos de la población instaron a los ciudadanos a permanecer en sus viviendas, lejos de ventanas y cristaleras, ante el peligro de que la onda expansiva de los proyectiles destrozara los vidrios.
El Ejército de Baréin informó en un comunicado que sus sistemas de defensa confrontaron, interceptaron y destruyeron un número indeterminado de los ataques aéreos iraníes, sin precisar el alcance de los daños causados por los que lograron superar las defensas.
El Ministerio de Sanidad de Irán elevó el balance de víctimas provocadas por los bombardeos estadounidenses de las últimas dos noches a 14 muertos y 78 heridos, de los cuales más de 40 permanecen hospitalizados. El portavoz ministerial no precisó cuántas de las personas fallecidas eran civiles. La Guardia Revolucionaria advirtió que si Estados Unidos repite sus actos de agresión, la respuesta iraní se ampliará y será aún más contundente.
Uno de los episodios más preocupantes de la jornada fue el bombardeo estadounidense registrado en la zona que rodea la planta nuclear iraní de Bushehr, según declaró a los medios estatales el vicegobernador de esa provincia, sin aclarar las consecuencias del ataque sobre la instalación ni sobre la población cercana. Entre las infraestructuras también afectadas por los ataques de Washington figura un puente ferroviario en la línea entre Teherán y Mashad, ciudad donde este jueves estaba previsto el entierro del anterior líder Supremo, Alí Jameneí, tras una semana de multitudinarias exequias en varias ciudades de Irán e Irak.
Pese a la gravedad de los intercambios, el ataque iraní de esta madrugada fue relativamente contenido en duración e intensidad. El ministro de Exteriores de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman al Thani, telefoneó a su homólogo iraní, Abbas Aragchí, para abordar la escalada y proponer un regreso al diálogo. El catarí criticó los ataques atribuidos a Irán contra buques en el estrecho de Ormuz a comienzos de semana, señalando que esas acciones minan la confianza y ponen en peligro el frágil alto el fuego firmado el 17 de junio entre Washington y Teherán.
La tensión también salpicó a los aliados europeos de Estados Unidos. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaeí, acusó a los países europeos de complicidad deliberada después de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, revelara en la cumbre de la alianza que bases en territorio europeo habían sido utilizadas para cinco mil despegues en misiones relacionadas con la operación Furia Épica contra Irán. Varias capitales europeas negaron haber autorizado esos usos, generando roces internos en la OTAN. Desde Teherán, el portavoz iraní fue categórico: quienes proporcionaron sus territorios e infraestructura para posibilitar la agresión no pueden eludir su responsabilidad.