Irán responde con ataque contra instalaciones de inteligencia israelí tras ofensiva conjunta con EE. UU.
Teherán lanzó ataques contra objetivos militares en Israel, incluida la sede de Inteligencia Militar, como represalia por la operación militar coordinada entre Washington y Tel Aviv contra su programa nuclear.
Las fuerzas iraníes lanzaron este miércoles 11 de marzo un ataque con drones contra el Directorio de Inteligencia Militar de Israel y otros blancos en los territorios ocupados, incluyendo las instalaciones de una base naval en la ciudad de Haifa, informó el ejército iraní.
La información fue confirmada por el ejército iraní por medio de un comunicado. El texto publicado por la Radiodifusión de la República Islámica de Irán (IRIB) precisa que se «atacó por la mañana varios blancos en los territorios ocupados, utilizando drones de ataque, incluido el Directorio de Inteligencia Militar, conocido como AMAN, la Unidad 8200, el radar Green Pine y la sede del cuartel general de submarinos en la base naval de Haifa».
Esta acción militar de Teherán se enmarca en la represalia por los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel iniciados desde el 28 de febrero, en pleno proceso de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre el alcance del programa nuclear iraní. La ofensiva conjunta busca poner fin al programa nuclear de Irán, que Washington y Tel Aviv consideran una amenaza inminente, así como allanar el camino a una posible sublevación popular.
Como consecuencia de estos ataques, Irán ha registrado unos 1.332 muertos, según el representante permanente del país ante las Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, citando datos de la Media Luna Roja, y más de 15.000 personas resultaron afectadas, de acuerdo con el Ministerio de Salud iraní.
En respuesta a la ofensiva, Irán ha lanzado golpes de represalia contra Israel y bases militares de Washington en Oriente Medio. Los ataques iraníes han cobrado la vida de al menos siete militares estadounidenses.
La escalada militar ha derivado además en una firme advertencia económica. Un alto oficial militar iraní declaró que Teherán no permitirá que un solo litro de petróleo llegue a partes hostiles mientras continúe la agresión.
«El tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz se regirá por reglas de guerra», advirtió el funcionario, sugiriendo un posible bloqueo de uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
Esta postura surge como represalia tras los recientes bombardeos israelíes contra instalaciones de almacenamiento de combustible en Teherán, los cuales provocaron desastres ecológicos e incendios de gran magnitud en la capital iraní.