Israel destruye lanzador de misiles de Hezbolá listo para disparar en el sur de Líbano

Ejército de Israel neutraliza objetivo de Hezbolá que representaba “amenaza inmediata” en el sur de Líbano.

Israel destruye lanzador de misiles de Hezbolá listo para disparar en el sur de Líbano


Irán descartó este domingo la posibilidad de enviar negociadores a Pakistán mientras se mantenga el bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos, según reportó la agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria. La decisión contradice lo anunciado por Donald Trump, quien aseguró que una delegación encabezada por JD Vance, Steve Witkoff y Jared Kushner viajaría a Islamabad, en una agenda que fue confirmada posteriormente por la Casa Blanca tras versiones cruzadas. La situación añade tensión a la crisis diplomática, en momentos en que la tregua vigente está próxima a expirar.

Desde Teherán calificaron el bloqueo naval como un acto “ilegal y criminal” y una “violación” del alto el fuego. En paralelo, el estratégico Estrecho de Ormuz permaneció cerrado durante la jornada, mientras Trump advirtió a través de redes sociales que, de no aceptarse el acuerdo propuesto, ordenaría ataques contra infraestructura clave iraní, incluyendo centrales eléctricas y puentes.

La escalada también se refleja en Líbano, donde el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó el ataque que dejó muerto a un casco azul francés, el tercero en las últimas semanas contra integrantes de la misión de paz. Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que las fuerzas armadas responderán con “toda su fuerza” ante cualquier amenaza.

En ese mismo escenario, un reservista israelí murió luego de que un artefacto atribuido a Hezbolá explotara bajo un vehículo militar, elevando a 15 el número de soldados israelíes fallecidos en territorio libanés.

De manera paralela, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que durante la noche llevaron a cabo un ataque contra un lanzador listo para disparar en el área de Kfarkela, en el sur del Líbano, con el objetivo de neutralizar una amenaza directa contra los asentamientos del norte de Israel.

Según el reporte militar, el sistema representaba un riesgo inmediato tanto para las tropas desplegadas como para la población civil, por lo que fue destruido en una operación que, aseguran, se enmarca en acciones de autodefensa.

Las fuerzas israelíes reiteraron que continuarán ejecutando las medidas que consideren necesarias para garantizar la seguridad de sus ciudadanos y de sus efectivos en el terreno, en medio de un contexto regional marcado por el aumento de las tensiones y la incertidumbre sobre la continuidad de la tregua.