Iván Cepeda advierte sobre un supuesto "gobierno paramilitar" y cuestiona primeras propuestas de Abelardo de la Espriella
El congresista también expresó su rechazo a la posibilidad de que regrese el ESMAD, al considerar que ese cuerpo acumuló graves denuncias por presuntas violaciones de derechos humanos durante las protestas sociales registradas en años anteriores.
El líder del Pacto Histórico y excandidato presidencial, Iván Cepeda, lanzó fuertes críticas contra el presidente electo, Abelardo de la Espriella, al asegurar que las primeras medidas anunciadas por el próximo gobierno representarían, en su concepto, un riesgo para la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos. En un extenso pronunciamiento público, el dirigente político sostuvo que las propuestas relacionadas con seguridad, orden público y sistema penitenciario configurarían lo que calificó como un "gobierno paramilitar" e hizo un llamado a organismos nacionales e internacionales para que hagan seguimiento a las actuaciones de la nueva administración.
En su declaración, Cepeda hizo un recuento del conflicto armado colombiano y afirmó que el país ha vivido cerca de siete décadas marcadas por la violencia política y las violaciones de derechos humanos. Citando cifras de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, creada tras el Acuerdo de Paz de 2016, señaló que durante ese período habrían sido asesinadas al menos 800.000 personas.
El senador sostuvo que gobiernos de derecha incurrieron históricamente en prácticas como persecución contra opositores, espionaje, judicializaciones con pruebas falsas y graves violaciones a los derechos humanos. En ese contexto mencionó el exterminio de la Unión Patriótica, los llamados "falsos positivos" ocurridos durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez y las actuaciones del entonces Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) durante la administración del expresidente Iván Duque Márquez.
A partir de ese contexto, Cepeda aseguró que observa señales de una eventual repetición de esas prácticas en las primeras decisiones anunciadas por el presidente electo. Según explicó, una de sus principales preocupaciones es la propuesta de crear bloques de búsqueda urbanos y primeras líneas de seguridad integrados por veteranos y reservistas.
El dirigente del Pacto Histórico afirmó que esas personas, al no hacer parte activa de la Fuerza Pública, no pueden ejercer funciones relacionadas con el mantenimiento del orden público ni con el uso legítimo de la fuerza, competencias que, según indicó, la Constitución reserva exclusivamente al Estado. En su criterio, delegar esas funciones en civiles podría abrir la puerta a nuevas formas de paramilitarismo.
Otro de los puntos cuestionados por Cepeda fue la política anunciada frente a las movilizaciones sociales. Según manifestó, el discurso del nuevo gobierno anticiparía una postura de "cero tolerancia" frente a bloqueos y protestas, lo que, a su juicio, implicaría una criminalización de la protesta social.
El congresista también expresó su rechazo a la posibilidad de que regrese el ESMAD, al considerar que ese cuerpo acumuló graves denuncias por presuntas violaciones de derechos humanos durante las protestas sociales registradas en años anteriores. En su concepto, revivir ese escuadrón representaría un riesgo para las garantías constitucionales relacionadas con la movilización ciudadana.
En su pronunciamiento también cuestionó la propuesta de construir diez cárceles privadas financiadas mediante alianzas con el sector privado y administradas por un nuevo Cuerpo Nacional de Prisión integrado por veteranos y reservistas, iniciativa incluida en el programa de gobierno denominado "Colombia, Patria Milagro".
Según Cepeda, ese modelo implicaría una privatización del sistema penitenciario y trasladaría funciones esenciales del Estado a particulares. En su concepto, la iniciativa resulta incompatible con la Constitución y con el modelo de Estado social de derecho.
Durante su intervención, el senador recordó además que interpuso una denuncia penal contra Abelardo de la Espriella, a quien acusa de haber sido promotor, financiador y beneficiario de estructuras paramilitares. Esas acusaciones corresponden a denuncias formuladas por Cepeda y, hasta el momento, no existe una decisión judicial que establezca responsabilidades sobre esos señalamientos. Por su parte, De la Espriella ha rechazado públicamente esas acusaciones.
Cepeda sostuvo igualmente que las iniciativas anunciadas por el presidente electo responderían, según su interpretación, a un proyecto político similar al denominado "Refundar la Patria", expresión utilizada durante las investigaciones por parapolítica para referirse a los vínculos entre algunos sectores políticos y grupos paramilitares.
Finalmente, el líder del Pacto Histórico reiteró su llamado a la desobediencia civil pacífica como mecanismo de oposición frente a las políticas que, según dijo, podrían afectar el Estado social de derecho. Asimismo, solicitó a la Defensoría del Pueblo, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos hacer un seguimiento permanente a las actuaciones del nuevo gobierno e informar sobre cualquier posible vulneración de derechos fundamentales.
Las declaraciones de Iván Cepeda se producen en medio del proceso de transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella y evidencian el inicio de una fuerte confrontación política entre la oposición y la administración entrante. Hasta el momento, el presidente electo ha defendido sus propuestas como una estrategia para fortalecer la seguridad, recuperar el orden público y combatir la criminalidad en el país, rechazando los señalamientos formulados por el dirigente del Pacto Histórico.