La radio en Colombia: un siglo de voces que conectan al país
Esta celebración del Día Mundial de la Radio fue instaurada en 2012 por la UNESCO y Naciones Unidas.
La historia de la radio en Colombia nació mucho antes de que los aparatos fueran comunes en los hogares. Surgió como respuesta a la necesidad de comunicación en un territorio marcado por la distancia geográfica, donde montañas, selvas y caminos precarios dificultaban la circulación de información. En ese contexto, la radio se convirtió en un instrumento fundamental para integrar regiones, acercar al Estado a las comunidades y construir espacios de diálogo público.
El punto de partida oficial se registró el 5 de septiembre de 1929 con la creación de HJN, considerada la primera estación radial del país y antecedente de Radio Nacional de Colombia. Esta emisora representó el ingreso del Estado a la radiodifusión y permitió que, por primera vez, los mensajes oficiales y contenidos culturales viajaran por el aire hacia distintos rincones del territorio nacional.
Meses después, el 8 de diciembre del mismo año, apareció La Voz de Barranquilla, considerada la primera emisora comercial del país. Con su nacimiento, la radio comenzó a consolidarse como industria, integrando la publicidad, el entretenimiento y la producción de contenidos masivos que rápidamente ganaron popularidad entre los oyentes.
Durante las décadas de 1930 y 1940, la radio colombiana se fortaleció con la aparición de grandes cadenas como Caracol Radio y RCN Radio, que lograron consolidar redes informativas y culturales a nivel nacional. Posteriormente, el panorama radial se amplió con la llegada de Todelar y la Organización Radial Olímpica, fortaleciendo la diversidad de formatos, géneros musicales y contenidos informativos.
La radio ha sido testigo y narradora de momentos históricos determinantes para el país. Informó en tiempo real sobre los hechos del 9 de abril de 1948, acompañó a la ciudadanía durante periodos de conflicto armado, transmitió acontecimientos mundiales y se convirtió en una herramienta educativa en regiones donde el acceso a la escuela era limitado. En las zonas rurales, el transistor se transformó en guía informativa y compañía cotidiana, mientras que en las ciudades los noticieros radiales marcaron la agenda pública y política.
Actualmente, Colombia cuenta con cerca de 1.600 emisoras entre públicas, privadas y comunitarias, de acuerdo con registros del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Esta cifra refleja la vigencia del medio, que continúa siendo uno de los canales más cercanos y confiables para la población.
Sin embargo, la radio atraviesa un proceso de transformación tecnológica. El paso de la amplitud modulada (AM) y la frecuencia modulada (FM) hacia plataformas digitales ha modificado las formas de producción y consumo. Las antiguas consolas analógicas han sido reemplazadas por sistemas digitales, mientras que la transmisión ya no depende exclusivamente de antenas, sino también de internet y servicios de streaming.
Algunos países han avanzado hacia la radio digital terrestre. Noruega fue pionera en 2017 al iniciar el apagón progresivo de la señal FM para adoptar el sistema DAB, mientras Países Bajos impulsa la expansión del estándar DAB+. Estas tecnologías permiten optimizar el uso del espectro electromagnético, mejorar la calidad del sonido y ampliar la oferta de contenidos con menores costos operativos a largo plazo.
No obstante, esta transición plantea desafíos importantes, especialmente en regiones rurales donde la conectividad digital aún es limitada. Expertos coinciden en que la modernización debe ir acompañada de políticas públicas que garanticen el acceso equitativo a la información y eviten que comunidades apartadas queden desconectadas.
La radio colombiana no solo representa un medio de comunicación, sino un archivo sonoro que ha documentado procesos sociales, culturales y políticos. Ha acompañado al país en épocas de conflicto, en procesos de paz, en crisis económicas y en celebraciones colectivas, consolidándose como una herramienta de identidad nacional.
La conmemoración del Día Mundial de la Radio, proclamado por la UNESCO y adoptado posteriormente por la Asamblea General de las Naciones Unidas, destaca el valor de este medio como plataforma de participación, pluralismo y acceso a la información.
Hoy, cuando la radio enfrenta nuevos retos tecnológicos, su esencia permanece intacta. Más allá de las frecuencias y los formatos, continúa siendo la voz que acompaña madrugadas, informa en medio de emergencias y conecta a millones de colombianos. Mientras exista un oyente dispuesto a sintonizar, la radio seguirá siendo un puente entre las historias del país y quienes las escuchan.