Líderes del norte del Cauca advierten sobre el impacto del conflicto armado en las comunidades rurales
Tras un nuevo hostigamiento contra el Ejército en Miranda, habitantes aseguran que la población continúa siendo la más afectada por la confrontación.
El reciente hostigamiento registrado contra tropas del Ejército Nacional en la vereda Calandaima, jurisdicción del municipio de Miranda, reavivó la preocupación de líderes sociales del norte del Cauca, quienes aseguran que la población civil continúa soportando las consecuencias del conflicto armado.
El hecho ocurrió en el sector conocido como BTI Tres Cruces, donde las Fuerzas Militares mantienen una posición estratégica para el desarrollo de operaciones de control territorial.
Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial sobre las afectaciones ocasionadas durante la acción armada. Sin embargo, habitantes consultados señalaron que los enfrentamientos son recurrentes en esta zona.
Un líder campesino explicó que la presencia de la base militar convierte el sector en escenario frecuente de hostigamientos.
"Cuando hay operaciones militares también aumenta la tensión. Nosotros vivimos muy cerca y cualquier enfrentamiento representa un riesgo para las familias que permanecen en la zona", afirmó.
El dirigente aseguró que la comunidad permanece atenta a cualquier alteración del orden público y muchas veces debe suspender sus actividades agrícolas.
"Hay días en que la gente no puede salir a trabajar por miedo. Los cultivos quedan abandonados mientras pasan los enfrentamientos y eso también afecta la economía de las familias", indicó.
Por su parte, un líder indígena manifestó que las comunidades han solicitado en varias oportunidades mayores medidas de prevención para evitar afectaciones a la población.
"No queremos que ninguna familia resulte herida. Lo que buscamos es que se proteja la vida de quienes habitamos estos territorios", sostuvo.
El representante comunitario recordó que en años anteriores algunos ataques con explosivos y drones generaron daños cerca de viviendas rurales.
"Esa situación dejó mucho temor entre la gente porque nadie sabe cuándo puede volver a ocurrir un ataque", señaló.
Los dirigentes expresaron además su preocupación por la evolución del conflicto armado en el norte del Cauca y consideraron necesario fortalecer las acciones humanitarias en favor de las comunidades.
Mientras continúan las investigaciones sobre el reciente hostigamiento, las comunidades reiteraron su llamado para que el Derecho Internacional Humanitario sea respetado y la población civil permanezca al margen de las confrontaciones armadas.