Los retos de la nueva Superintendente de Salud

La nueva Superintendente Nacional de Salud, Mónica Rocío Lombana García, llega al cargo con más de 29 años de experiencia en el sector salud y seis años de trayectoria dentro de la entidad.

Los retos de la nueva Superintendente de Salud

La Superintendencia Nacional de Salud tiene nueva cabeza encargada. Mónica Rocío Lombana García asumió el cargo con el propósito de fortalecer las acciones de inspección, vigilancia y control sobre los actores del sistema y contribuir a la estabilización del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS).

La funcionaria aseguró que su gestión estará alineada con la hoja de ruta del Gobierno Nacional y que la prioridad será proteger el derecho a la salud de los usuarios, especialmente frente a situaciones que puedan afectar la continuidad y oportunidad en la prestación de los servicios.

“Vamos a fortalecer la inspección, vigilancia y control para identificar los riesgos y tomar las decisiones que correspondan frente a los vigilados y actores del sistema”, afirmó Lombana García.

Una trayectoria de casi tres décadas en el sector salud

Mónica Rocío Lombana García es médica y cirujana, especialista en Gerencia Hospitalaria y Gerencia de la Calidad en Salud. Cuenta con más de 29 años de experiencia en áreas relacionadas con la dirección estratégica, aseguramiento, prestación y supervisión de servicios de salud.

A lo largo de su trayectoria ha trabajado en la gestión de instituciones públicas y privadas, contratación y negociación de servicios de salud, implementación de modelos de calidad, desarrollo institucional y liderazgo de equipos multidisciplinarios.

Lombana García lleva seis años vinculada a la Superintendencia Nacional de Salud. En 2025 ganó el concurso de méritos de la Comisión Nacional del Servicio Civil realizado por la entidad.

Su experiencia dentro de la Superintendencia le ha permitido conocer de cerca los mecanismos mediante los cuales el Estado realiza seguimiento y supervisión a los diferentes actores del sistema, incluidos aquellos que atraviesan situaciones especiales.

Ahora, al frente de la entidad, tendrá el reto de convertir ese conocimiento en una supervisión con mayor capacidad de anticipación y respuesta, particularmente ante los problemas que puedan poner en riesgo la prestación de los servicios de salud.

La nueva Superintendente encargada señaló que la entidad deberá actuar con firmeza para identificar riesgos y adoptar las medidas necesarias frente a los vigilados, con el objetivo de proteger a los usuarios y contribuir al fortalecimiento del sistema de salud.