María José, Nidia y Linda: los crímenes de mujeres que hoy estremecen al Cauca
Los asesinatos de estas mujer aumentaron la preocupación por la violencia contra las mujeres en el departamento, donde comunidades y organizaciones sociales exigen justicia y mayores garantías de seguridad.
Los recientes asesinatos de mujeres registrados en diferentes municipios del Cauca continúan generando preocupación entre las comunidades y organizaciones defensoras de derechos humanos, que advierten sobre el incremento de la violencia en el departamento durante las últimas semanas.
Uno de los casos que más impactó a la opinión pública ocurrió en el municipio de Santander de Quilichao, donde tres mujeres fueron asesinadas en hechos armados sucedidos de manera consecutiva en medio de un ambiente de temor e incertidumbre entre la población.
De acuerdo con información divulgada por medios nacionales, el primer ataque se presentó cuando hombres armados llegaron hasta un establecimiento comercial y asesinaron a Irma Yulie Erazo Reina. Horas más tarde, durante las exequias de la víctima, se registró un nuevo atentado en el que perdieron la vida Angélica María Cantoñí Estacio y Reina Nancy Stella.
Según Indepaz, debido a la relación y continuidad de los hechos violentos, el episodio fue catalogado como una masacre, considerada una de las primeras ocurridas en Colombia durante el año 2026.
A esta situación se suman otros homicidios reportados recientemente en el norte del departamento. En municipios como Corinto y nuevamente en Santander de Quilichao, las autoridades adelantan investigaciones por los asesinatos de María José Urbano Holguín y Linda Lucía Gómez Pachu, integrante de una comunidad indígena, cuyo crimen fue rechazado por organizaciones sociales y autoridades ancestrales del territorio.
En el caso de María José Urbano, las autoridades confirmaron el hallazgo de su cuerpo sin vida en la vereda Quebrada Seca, ubicada a un costado de la carretera que comunica el casco urbano de Corinto con la zona rural. Habitantes del sector indicaron que la mujer presentaba heridas ocasionadas con arma de fuego en la cabeza. El hecho se registró el pasado 1 de mayo.
Posteriormente, las autoridades judiciales también confirmaron la identidad de la mujer encontrada muerta a un lado de la vía Panamericana, en el sector de la vereda Alegrías, jurisdicción de Santander de Quilichao, durante el primer puente festivo de mayo de 2026.
De acuerdo con líderes indígenas de la región, la víctima correspondía a Linda Lucía Gómez, oriunda del municipio de Caloto, quien se dedicaba desde hacía varios años a la venta de rifas, chance y lotería en esta población del norte caucano.
De igual manera, en el municipio de Balboa fue asesinada Nidia Caicedo, crimen que generó rechazo entre habitantes y organizaciones sociales del sur del Cauca, quienes exigieron avances en las investigaciones y mayores medidas de protección para las mujeres.
“Las mismas comunidades campesinas de la zona rural del municipio de Balboa confirmaron que la comerciante Nidia Caicedo murió tras ser atacada con arma de fuego cuando atendía un pequeño puesto de venta de mecato y otros productos”, relataron periodistas de esta zona del país tras conocerse el homicidio, ocurrido durante los primeros días del mes de mayo.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han reiterado su preocupación por el aumento de la violencia contra las mujeres en el Cauca y por las afectaciones que generan los grupos armados ilegales sobre la población civil, especialmente en territorios rurales.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales, distintos sectores sociales continúan exigiendo garantías de seguridad y acciones urgentes para prevenir nuevos hechos violentos contra las mujeres en el departamento.
Los recientes casos de homicidios y posibles feminicidios ocurridos en distintos municipios del Cauca mantienen en alerta a las comunidades y organizaciones sociales, que advierten sobre el aumento de la violencia contra las mujeres en el departamento.
Uno de los episodios más graves se presentó en el municipio de Santander de Quilichao, donde tres mujeres fueron asesinadas en hechos violentos ocurridos con pocas horas de diferencia. El primero de los ataques dejó como víctima a Irma Yulie Erazo Reina, luego de que hombres armados llegaran hasta un establecimiento comercial y le dispararan.
Posteriormente, durante las honras fúnebres de la mujer, se registró un nuevo atentado armado en el que perdieron la vida Angélica María Cantoñí Estacio y Reina Nancy Stella, situación que generó temor entre los habitantes del norte del Cauca.
Debido a la relación entre ambos hechos violentos, Indepaz catalogó el caso como una masacre, convirtiéndose en uno de los episodios más impactantes registrados en el país durante este año.
A esta situación se suman otros hechos recientes reportados en diferentes municipios del departamento. En Corinto fue asesinada María José Urbano Holguín, mientras que en Santander de Quilichao las autoridades investigan el crimen de Linda Lucía Gómez Pachu, integrante de una comunidad indígena, caso que provocó el rechazo de organizaciones sociales y autoridades ancestrales.
De igual forma, en el municipio de Balboa se conoció el asesinato de Nidia Caicedo, hecho que causó indignación entre habitantes del sur del Cauca y colectivos defensores de derechos humanos, quienes exigieron resultados rápidos en las investigaciones.
Frente a estos casos, organizaciones defensoras de derechos humanos han reiterado su preocupación por el recrudecimiento de la violencia en el departamento y por los riesgos que enfrentan las mujeres en medio del conflicto armado y las disputas territoriales entre grupos ilegales.
Mientras tanto, las autoridades judiciales continúan adelantando las investigaciones para esclarecer cada uno de estos crímenes y dar con los responsables, al tiempo que sectores sociales insisten en la necesidad de fortalecer las medidas de protección y prevención para evitar nuevos hechos de violencia contra las mujeres caucanas.
La violencia contra las mujeres continúa generando alarma en el departamento del Cauca, luego de varios homicidios o feminicidios ocurridos en diferentes municipios durante las últimas semanas, casos que hoy son materia de investigación por parte de las autoridades judiciales.
Uno de los hechos que más conmoción causó ocurrió en el municipio de Santander de Quilichao, donde tres mujeres fueron asesinadas en ataques armados ocurridos de manera consecutiva.
Según reportes conocidos por medios nacionales, el primer caso se registró cuando hombres armados llegaron hasta un establecimiento comercial y asesinaron a Irma Yulie Erazo Reina. Horas después, durante el velorio de la víctima, se presentó un nuevo ataque en el que fueron asesinadas Angélica María Cantoñí Estacio y Reina Nancy Stella.
De acuerdo con Indepaz, por la continuidad y relación entre los hechos, el caso fue catalogado como una masacre, considerada una de las primeras registradas en el país durante 2026.
A estos hechos se suman otros casos recientes registrados en el norte del departamento. En municipios como Corinto y nuevamente en Santander de Quilichao, las autoridades investigan los asesinatos de María José Urbano Holguín y Linda Lucía Gómez Pachu, esta última integrante de una comunidad indígena, cuyo caso fue rechazado por organizaciones sociales y autoridades ancestrales.
De igual manera, en el municipio de Balboa fue asesinada Nidia Caicedo, caso que también generó rechazo entre habitantes y organizaciones sociales del sur del departamento, quienes pidieron celeridad en las investigaciones y mayores garantías de seguridad para las mujeres.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido sobre el incremento de la violencia contra la mujer en el Cauca y el impacto que tienen los grupos armados ilegales sobre la población civil, especialmente sobre mujeres, líderes sociales y comunidades rurales.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer estos crímenes y dar con los responsables, mientras diferentes sectores sociales han solicitado mayores garantías de seguridad y acciones urgentes para prevenir nuevos hechos violentos contra las mujeres en el departamento.