Más de 400 muertos dejó el peor incendio de una discoteca en toda la historia

Las autoridades de esa nación atienden la emergencia.

Más de 400 muertos dejó el peor incendio de una discoteca en toda la historia

El incendio registrado en un bar de la estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, durante la noche de Año Nuevo, que dejó alrededor de cuarenta personas muertas, vuelve a poner en evidencia los riesgos asociados a este tipo de establecimientos y revive el recuerdo de algunas de las tragedias más mortíferas ocurridas en discotecas y locales nocturnos alrededor del mundo.

Este hecho se suma a una larga y dolorosa lista de siniestros que, a lo largo de décadas, han marcado a distintos países por la magnitud de sus consecuencias humanas. De acuerdo con registros históricos, desde 1970 al menos 21 incendios en discotecas han dejado 40 o más víctimas mortales, muchos de ellos relacionados con el uso indebido de pirotecnia, fallas en las medidas de seguridad, sobrecupo o salidas de emergencia bloqueadas.

El antecedente más grave de este tipo de tragedias ocurrió el 28 de noviembre de 1942, cuando un incendio arrasó el club “Cocoanut Grove” en Boston, Estados Unidos. En ese siniestro murieron 492 personas, lo que lo convierte en el incendio más letal registrado en un local de entretenimiento nocturno.

La tragedia más cercana antes de la ocurrida en Crans-Montana se presentó el 16 de marzo de 2025 en Macedonia del Norte, cuando un incendio provocado por artefactos pirotécnicos en la discoteca “Pulse”, ubicada en la ciudad de Kocani, desató una estampida en medio de un local abarrotado. El hecho dejó 63 personas muertas, en su mayoría jóvenes, y decenas de heridos.

Años antes, el 30 de octubre de 2015, Rumania vivió uno de sus peores desastres recientes cuando un incendio se desató durante un concierto de hard rock en una discoteca del centro de Bucarest. El uso de efectos pirotécnicos dentro del establecimiento causó un fuego que dejó 64 fallecidos.

En América Latina, una de las tragedias más recordadas ocurrió el 27 de enero de 2013 en Santa Maria, Brasil, donde 242 personas murieron y más de 600 resultaron heridas tras un incendio en una discoteca llena de estudiantes universitarios. La emergencia se originó por una bengala utilizada de manera indebida dentro del local.

El 5 de diciembre de 2009, en la ciudad rusa de Perm, un incendio provocado por fuegos artificiales en una discoteca causó la muerte de 155 personas, mientras que el 1 de enero del mismo año, en Bangkok, Tailandia, 66 asistentes que celebraban la llegada del Año Nuevo fallecieron tras un siniestro similar.

Otros casos relevantes incluyen el ocurrido el 20 de septiembre de 2008 en Shenzhen, China, donde 44 personas murieron luego de que fuegos artificiales encendidos en el interior de una discoteca desataran un incendio; así como la tragedia del 31 de diciembre de 2004 en Buenos Aires, Argentina, donde 194 personas perdieron la vida en un local que albergaba cerca de 2.000 jóvenes durante un concierto de rock.

En Estados Unidos, el 20 de febrero de 2003, un incendio provocado por pirotecnia en una discoteca de West Warwick, Rhode Island, causó 100 muertes, mientras que el 25 de marzo de 1990, el club nocturno “Happy Land”, en el Bronx de Nueva York, fue escenario de una tragedia que dejó 87 fallecidos.

En Venezuela, el 1 de diciembre de 2002, un gigantesco incendio en la discoteca La Guajira, ubicada en el sótano de un edificio del centro de Caracas, causó la muerte de 65 personas. En Asia, el 9 de julio de 2002, un incendio en un restaurante-karaoke en Palembang, Indonesia, dejó 42 víctimas, y el 25 de diciembre de 2000, un siniestro en un complejo comercial con discoteca en Luoyang, China, provocó 311 muertes durante las celebraciones navideñas.

Europa también ha registrado episodios trágicos. El 30 de octubre de 1998, en Gotemburgo, Suecia, 63 jóvenes de entre 12 y 19 años murieron tras un incendio en una sala de fiestas habilitada como discoteca para celebrar Halloween. En España, el 14 de enero de 1990, un incendio en un local de baile de Zaragoza dejó 43 muertos, mientras que el 17 de diciembre de 1983, el siniestro del club “Alcalá 20”, en Madrid, causó la muerte de 81 personas.

Otros casos incluyen el incendio del 14 de febrero de 1981 en la discoteca “Stardust” de Dublín, Irlanda, que dejó 48 fallecidos, y el ocurrido el 31 de diciembre de 1979 en el club Opémiska, en Chapais, Canadá, donde murieron 48 personas.
En Estados Unidos, otro episodio de gran magnitud ocurrió el 28 de mayo de 1977, cuando un incendio en un club nocturno de Southgate, Kentucky, dejó 165 muertos. Finalmente, uno de los hechos más impactantes en Europa se registró el 1 de noviembre de 1970, cuando el fuego arrasó el local de baile “5-7” en Saint-Laurent-du-Pont, en el este de Francia, causando la muerte de 146 personas, en su mayoría jóvenes.