Más de 500 indígenas Embera Dóbida huyen de Villa Nueva, en Nuquí, por la disputa entre el Clan del Golfo y el ELN
La Defensoría del Pueblo alerta sobre el riesgo humanitario en Chocó, la ONU condena el asesinato de un líder indígena y su hijo, y las comunidades denuncian la destrucción de embarcaciones y señalamientos por parte de la Fuerza Pública.
Al menos 500 indígenas de la comunidad de Villa Nueva, en el corregimiento de Jurubirá, municipio de Nuquí (Chocó), abandonaron su territorio el pasado 1 de noviembre por temor a la presencia de grupos armados y a los enfrentamientos entre ellos. Las personas desplazadas pertenecen al pueblo indígena Embera Dóbida.
Según la Defensoría del Pueblo, entre los desplazados hay niñas, niños, mujeres, personas mayores y autoridades tradicionales. La comunidad permanece temporalmente en Jurubirá, un territorio afrodescendiente, y aún no ha completado su traslado a la cabecera municipal de Nuquí.
Las autoridades indígenas y las comunidades del Resguardo Indígena Ríos-Chori-Jurubirá, en Alto Baudó, emitieron una Alerta Temprana Comunitaria por la grave situación de riesgo humanitario, temor y zozobra. En el documento rechazaron que los grupos armados conviertan sus territorios ancestrales en escenarios de confrontación y exigieron que no someta a sus familias al miedo ni les impidan transitar libremente por caminos, ríos y espacios ancestrales. Además, hicieron un llamado urgente a la solidaridad, al acompañamiento institucional y a la acción inmediata.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo, en su Alerta Temprana 009 de 2024, denunció el agravamiento de las condiciones de seguridad en la zona tras el hallazgo de dos personas asesinadas y el conocimiento de un presunto secuestro de una tercera en Villa Nueva. "La disputa territorial entre el Clan del Golfo, autodenominado EGC, y el ELN pone en grave riesgo los derechos fundamentales de las comunidades", señaló el organismo. También advirtió sobre la comunidad de Puerto Indio, integrada por cerca de 300 personas que evalúa desplazarse.
La ONU condenó los homicidios de Ramiro Forastero, líder y exgobernador indígena de Villa Nueva Jurubirá, y de su hijo Elmer Forastero. Según el organismo, ambos fueron secuestrados el 24 de octubre en Nuquí, y sus cuerpos sin vida fueron hallados el 28 de octubre.
Las comunidades denuncian que militares destruyeron lanchas y embarcaciones de la población civil, y que las responsabilizaron por las acciones armadas de grupos al margen de la ley. En el municipio de Riosucio, otras denuncias señalan una situación compleja que la comunidad aún no decide hacer pública.
El 29 de octubre, un grupo armado no identificado asesinó, en el casco urbano de San José del Palmar, a una mujer y a una niña. Otra menor resultó herida.