Por qué las "buenas intenciones" están quebrando a Popayán

Del milagro alemán a la crisis de las fotomultas: un análisis sobre cómo la captura del Estado por intereses privados disfraza de "mercado" lo que en realidad es un monopolio de élite.

Por qué las "buenas intenciones" están quebrando a Popayán

¿Es el sistema económico una simple cuestión de números en una hoja de balance o la base misma de la libertad humana? El pensamiento de Milton Friedman resurge en el debate público actual para recordar que la diferencia entre una nación próspera y una en ruinas radica en una sola variable: la capacidad de los ciudadanos para cooperar voluntariamente sin la coacción de un aparato estatal.

El milagro de la libertad: El caso alemán

La historia económica ofrece laboratorios naturales irrefutables. En 1948, una Alemania devastada por la guerra logró lo impensable cuando Ludwig Erhard, director de economía, eliminó unilateralmente los controles de precios y el racionamiento. Mientras los generales aliados predecían el caos, las tiendas vacías se llenaron de mercancías al día siguiente.

Friedman destaca que, mientras la Alemania del Oeste abrazó el mercado, la del Este, con la misma cultura y recursos, permaneció sumida en la miseria bajo la planificación socialista durante 40 años. La lección es clara: el sistema de precios no es solo un mecanismo comercial, es un sistema de comunicación global que coordina necesidades sin necesidad de un dictador económico.

Intenciones vs. Resultados: El mito de la superioridad moral

Uno de los puntos más agudos del análisis de Friedman es la crítica a juzgar los sistemas por sus intenciones. El socialismo seduce con un lenguaje de hermandad y cuidado al débil, pero el capitalismo es el único sistema que obliga al individuo egoísta a servir a sus semejantes para prosperar.

"En un mercado libre, la única manera en que puedo obtener un dólar de ustedes es dándoles algo que ustedes valoren más que ese dólar", sostiene Friedman.

En contraste, el socialismo invierte la ecuación: el burócrata no busca satisfacer al ciudadano, sino a su superior político. Esta diferencia entre el "quiero" y el "debo" define la línea entre la libertad y la servidumbre.

Popayán: ¿Capitalismo real o captura corporativa a través del Estado?

La distinción de Milton Friedman entre el libre mercado y los privilegios estatales es vital para entender la actual crisis de los servicios públicos en el Cauca. Lo que hoy asfixia a Popayán no es una economía de competencia, sino una distorsión técnica conocida como "mercantilismo de élite".

Bajo esta modalidad, sucesivas administraciones locales, respaldadas por mayorías en el Concejo Municipal, han transformado el derecho a competir en una entrega de licencias exclusivas a empresarios prebendarios. El resultado es un modelo de "capitalismo de amiguetes" donde el riesgo es público y las ganancias son privadas.

Radiografía de la captura: Los casos emblemáticos

La evidencia de este sistema se ramifica en los sectores más sensibles para el bolsillo del ciudadano:

  • La "Trama Quipux" y Emtel: El negocio redondo donde Popayán siempre pierde

El caso de la Empresa de Telecomunicaciones de Popayán (Emtel) y su relación con la firma antioqueña Quipux se ha convertido en el emblema local de lo que Milton Friedman calificó como la captura del Estado por intereses privados. Este acuerdo, que delega funciones soberanas como la fotodetección y el recaudo de multas, no opera bajo la lógica de la eficiencia, sino bajo una distribución de ingresos que desafía cualquier análisis de beneficio público.

La matemática del desequilibrio: El 60-30-10

A pesar de las promesas de campaña del alcalde Juan Carlos Muñoz Bravo, quien aseguró que "recuperaría la ciudad", la realidad administrativa ha tomado un rumbo opuesto. Lejos de revisar los contratos leoninos, la actual administración anunció la instalación de dos nuevas cámaras de fotomultas en la vía Panamericana, alimentando un sistema de recaudo cuya repartición es, cuanto menos, escandalosa:

ActorPorcentaje de IngresosRol
Quipux (Privado)60%Operación tecnológica y recaudo.
Municipio de Popayán30%Dueño de la jurisdicción y la autoridad.
SIMIT (Fedemunicipios)10%Registro nacional de infracciones.
Popayán contará con dos nuevas fotomultas: Le contamos dónde quedarán
El Ministerio de Transporte autorizó a la Secretaría de Tránsito municipal la instalación de dos nuevas fotomultas al norte de la ciudad.

El incumplimiento de una promesa de "Recuperación"

La gestión de Muñoz Bravo enfrenta hoy un bache de credibilidad. Mientras el discurso oficial hablaba de autonomía y defensa de lo público, la decisión de expandir el sistema de fotomultas bajo las mismas condiciones contractuales sugiere una continuidad del modelo de "empresarios prebendarios".

Bajo este esquema, el municipio pone la infraestructura, la Policía de Tránsito pone la autoridad y el ciudadano pone el dinero, pero es el contratista privado quien se queda con la tajada del león (60%). Esto no es libre mercado; es una concesión de rentas públicas protegida por el gobierno de turno.

¿Dónde queda el riesgo empresarial de Quipux si el Estado le garantiza el monopolio del recaudo y le entrega el 60% de los ingresos brutos? En un sistema capitalista real, la competencia bajaría los costos; aquí, la exclusividad los mantiene artificialmente altos para el beneficio de unos pocos.

El 10% restante de cada multa no se queda en la región. Va destinado al Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito (SIMIT). Esta plataforma, administrada por la Federación Colombiana de Municipios, centraliza la información para impedir que los infractores evadan sus pagos, pero también representa otra capa de intermediación que drena los recursos que deberían invertirse en la malla vial de Popayán.

La "recuperación" de Popayán no puede ser estética; debe ser estructural. Mientras el presupuesto de la ciudad siga siendo una "piñata" de porcentajes para firmas foráneas, la inversión en seguridad, salud y educación seguirá siendo deficitaria. El alcalde Muñoz Bravo tiene una cita con su promesa inicial: ¿Gobernará para el ciudadano o para los concesionarios?

¿Consideras que el 30% que recibe Popayán es suficiente para cubrir el mantenimiento de las vías que las fotomultas pretenden "vigilar"?

  • Alumbrado Público y "Ciudad Moderna": El servicio de alumbrado, hoy gestionado bajo este esquema, ha sido blanco de críticas por parte del actual Concejo. Se aducen problemas financieros críticos, deudas acumuladas y una cuestionable priorización de obras que no se traduce en una mejor iluminación para las comunas.
  • Aseo y Recolección: Un sector donde la falta de competencia real ha impedido que la eficiencia del mercado reduzca las tarifas para los usuarios.

La paradoja política: Entre la amnesia y la responsabilidad

El debate actual en el Concejo Municipal presenta una contradicción ética profunda. Muchos de los cabildantes que hoy repiten curul y critican con vehemencia a Ciudad Moderna, parecen haber olvidado que ellos mismos fueron quienes autorizaron las condiciones de este sistema.

Estos esquemas de "mercantilismo" no nacieron por generación espontánea; fueron creados y blindados mediante Acuerdos Municipales durante diferentes administraciones

Los concejales que hoy denuncian deudas y fallas operativas son, en gran medida, los arquitectos legales del marco que hoy cuestionan. Esta "amnesia política" es el escudo que protege un modelo donde el ciudadano termina pagando servicios más caros por decisiones tomadas en los despachos del poder, lejos de la ética de eficiencia que tanto defendía Friedman.

El sistema ha dejado de premiar la eficiencia para proteger la cercanía al poder político. El resultado es dolorosamente visible: facturas de servicios públicos cada vez más caras que no responden a una mejora en la calidad, sino a la falta de competencia. Irónicamente, estos esquemas son el enemigo número uno de la libertad económica, ya que cierran la puerta a nuevos actores que podrían beneficiar el bolsillo de los payaneses.

La ineficiencia estructural: El "impuesto al hueco" en Popayán

Milton Friedman categorizó el gasto público en cuatro formas, concluyendo que el Estado está condenado a la ineficiencia porque opera casi exclusivamente en la cuarta categoría: gastar el dinero de otros en beneficio de terceros. En este escenario, el burócrata no tiene incentivos reales para optimizar el precio (pues el dinero es de los contribuyentes) ni para garantizar la calidad (ya que él no consume el servicio).

Esta desconexión explica por qué la infraestructura en Popayán parece diseñada para el fallo prematuro. Un ejemplo flagrante es el eterno ciclo de "reparcheo" en las vías principales de la ciudad. En lugar de realizar obras de pavimentación técnica y duradera, se opta por intervenciones superficiales que requieren ser repetidas periódicamente.

El negocio de la ejecución constante

Bajo la óptica de Friedman, el incentivo del gobernante de turno no es la movilidad del ciudadano, sino la ejecución presupuestal. Esto beneficia directamente a contratistas privados que, en acuerdos a menudo carentes de transparencia, ejecutan obras de baja calidad para asegurar contratos futuros.

Lo que para el ciudadano es un bache molesto, para el sistema prebendario es una oportunidad de contrato. Se prioriza el beneficio del contratista sobre la durabilidad de la obra, todo financiado con los impuestos que el Estado detrae del esfuerzo de los payaneses.

Un ejemplo claro de esto es el "reparcheo" de las vías de la ciudad, no es una solución técnica, es un síntoma de una administración que gasta dinero ajeno sin responsabilidad de resultados. Mientras el costo de la mala calidad lo asuma el contribuyente y no el funcionario o el contratista, las calles de Popayán seguirán siendo el monumento a la cuarta forma de gastar de Friedman.

En un momento donde las tensiones políticas en Colombia y el Cauca giran en torno al papel del Estado en la salud, la educación y las pensiones, Friedman ofrece una brújula infalible: la libertad económica es el contrapeso necesario al poder político. Sin ella, la disidencia se convierte en hambre, pues el Estado pasa a ser el único empleador y proveedor.

Reflexión final: El precio de la igualdad

La búsqueda de la igualdad de resultados por encima de la libertad termina, invariablemente, sin ninguna de las dos. Una sociedad que pone la libertad por delante obtendrá, paradójicamente, un mayor grado de ambas. El desafío del siglo XXI no es solo económico, sino tecnológico; la batalla se libra hoy entre la descentralización que ofrecen herramientas como el internet y el deseo estatal de encadenar el flujo de información y valor.

¿Consideras que el intervencionismo estatal en nuestra región ha frenado el desarrollo del Cauca o es necesario para cerrar brechas sociales?

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