No aprendemos en el Cauca: 81 personas quemadas al manipular pólvora
Popayán es el municipio que más casos registra, con 13 lesionados por esta clase de elementos.
A corte del 31 de diciembre de 2025, el Instituto Nacional de Salud (INS) reportó un total de 1.028 personas lesionadas por el uso de pólvora en Colombia durante la temporada de fin de año, cifra que representa un incremento del 7 % frente a los casos registrados en 2024. El balance vuelve a encender las alarmas de las autoridades sanitarias por el impacto que este tipo de accidentes sigue teniendo, especialmente entre niños y adolescentes.
De acuerdo con el informe oficial, los menores de edad continúan siendo el grupo más afectado, con 324 casos reportados. Dentro de esta cifra, el INS identificó 33 situaciones en las que los niños y adolescentes se encontraban bajo la supervisión de adultos en aparente estado de embriaguez, un factor que agrava el riesgo y evidencia fallas en el cuidado durante las celebraciones.
Las autoridades reiteraron que el uso de artefactos pirotécnicos representa un peligro significativo y recordaron la importancia de extremar las medidas de vigilancia sobre los menores, así como de evitar completamente su manipulación durante fechas festivas como Navidad y Año Nuevo.
Cauca, entre los departamentos con más casos
En el ámbito regional, el departamento del Cauca confirmó 81 personas quemadas por pólvora, producto de la manipulación de estos elementos peligrosos. Las autoridades locales han insistido en reforzar las acciones de prevención y control, así como en promover campañas pedagógicas dirigidas a las comunidades para reducir este tipo de emergencias.
El llamado institucional apunta a evitar nuevos accidentes y a proteger la integridad física y emocional de niños, niñas y adolescentes, quienes con frecuencia sufren secuelas permanentes, tanto físicas como psicológicas, derivadas de este tipo de lesiones.
La mayoría de los casos se concentró antes del 25 de diciembre
Según el INS, la mayor cantidad de personas lesionadas se registró hasta el 25 de diciembre de 2025, fecha en la que ya se contabilizaban 825 casos en todo el país, lo que representaba una variación del 5,1 % frente al mismo periodo de la temporada anterior. En ese momento, el instituto detalló que 267 de los afectados (32,3 %) eran menores de 18 años, y que 29 de ellos estaban acompañados por adultos bajo los efectos del alcohol.
No obstante, en los últimos seis días del año se sumaron más de 200 nuevos casos, lo que elevó de manera significativa el balance final y confirmó que el riesgo se mantiene hasta el cierre de las celebraciones decembrinas.
El reporte nacional también evidenció que los adultos en estado de embriaguez ocupan el segundo lugar entre los grupos más afectados, lo que refuerza la relación entre el consumo de alcohol y los accidentes con pólvora.
Llamado a reforzar controles y prevención
El aumento sostenido de personas lesionadas volvió a abrir el debate sobre la necesidad de fortalecer las campañas de prevención, así como de aplicar controles más estrictos sobre la comercialización y el uso de pólvora, y promover el consumo responsable —o la abstención— de alcohol durante las festividades.
Las autoridades sanitarias insisten en que las quemaduras causadas por pólvora no solo generan daños inmediatos, sino que pueden dejar secuelas irreversibles, afectando la calidad de vida de las víctimas, en especial cuando se trata de menores de edad.
Qué hacer en caso de un accidente con pólvora
En su más reciente comunicado, la Secretaría Distrital de Seguridad de Bogotá entregó una serie de recomendaciones para actuar frente a incidentes relacionados con pólvora, especialmente en casos considerados leves, sin dejar de acudir a los servicios de salud. Las indicaciones son las siguientes:
Evitar aplicar cremas, ungüentos o remedios caseros sobre quemaduras o laceraciones, ya que estas lesiones requieren manejo médico especializado.
No utilizar sábila, aceites, café u otros productos caseros, pues contaminan la herida y dificultan el proceso de cicatrización.
No cubrir la lesión con algodón, esparadrapo o microporo; en su lugar, protegerla con un paño limpio o una gasa humedecida.
No reventar las ampollas provocadas por las quemaduras.
No ingerir líquidos en casos de quemaduras profundas o de tercer grado.
Aunque la lesión parezca leve, existe riesgo de infección si no es valorada oportunamente por personal de salud.
Las autoridades reiteraron que la prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar tragedias, e hicieron un llamado a la ciudadanía para celebrar de manera responsable, sin poner en riesgo la vida ni la integridad de otras personas.