Nueva EPS revela millonario déficit: pérdidas superan los $4,8 billones y crece preocupación por su futuro
Los estados financieros de 2024 muestran un panorama crítico para la mayor EPS del país. La falta de liquidez mantiene en alerta a hospitales, clínicas y millones de afiliados, aunque la intervención busca evitar su liquidación.
A pocos días del cambio de Gobierno, los estados financieros de Nueva EPS correspondientes a 2024 dejaron al descubierto la difícil situación económica que enfrenta la entidad.
El informe revela pérdidas acumuladas por $4,8 billones y obligaciones que alcanzan los $22,5 billones, cifras que reflejan el enorme desafío financiero que atraviesa la aseguradora de salud.
El balance también evidencia problemas de liquidez. Aunque la EPS registra cuentas por cobrar por $9,51 billones, buena parte de esos recursos aún no ha sido transferida por el Estado, principalmente a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), lo que limita la disponibilidad de dinero para cumplir con sus compromisos.
Según el agente interventor, Jorge Iván Ospina, la entidad ya entregó a la Superintendencia Nacional de Salud, la Contraloría y el Ministerio de Salud los estados financieros correspondientes a 2023 y 2024.
Además, anunció que en los próximos días serán presentados los balances de 2025 y, antes de finalizar julio, los resultados del primer semestre de 2026.
El funcionario aseguró que el proceso de reorganización empresarial ha permitido reconstruir la información financiera de la EPS y considera que, si este trabajo continúa, la entidad podría evitar un eventual proceso de liquidación.
El informe también refleja el impacto que la crisis tiene sobre la red de prestación de servicios. Nueva EPS mantiene deudas por $4,21 billones con hospitales y clínicas por servicios ya prestados y facturados, pero que aún no han sido cancelados.
Otro aspecto que preocupa es el incremento en los pagos derivados de acciones de tutela. Durante 2024 estos desembolsos ascendieron a $107.950 millones, un aumento del 619 % frente a los $15.004 millones registrados en 2023.
A esto se suman reservas técnicas por $11,5 billones, además de más de $254.000 millones que permanecen inmovilizados por embargos judiciales, situación que restringe aún más la capacidad financiera de la EPS para responder a sus obligaciones.
Aunque el panorama sigue siendo complejo, la administración intervenida insiste en que el proceso de reorganización busca recuperar la estabilidad financiera y garantizar la continuidad en la atención de los millones de usuarios afiliados a Nueva EPS.