Nuevas reglas: motos eléctricas deberán tener licencia y SOAT obligatorio
El aumento de estos vehículos llevó a que las autoridades ajustaran normas y tarifas, equiparándolos en varios aspectos con las motos tradicionales.
El uso de motocicletas eléctricas en Colombia viene creciendo de forma acelerada, impulsado principalmente por su bajo impacto ambiental y los menores costos de operación. Sin embargo, este auge también ha llevado a que el Estado fortalezca su regulación, estableciendo nuevas obligaciones para los conductores.
En términos prácticos, ya no todas las motos eléctricas pueden circular sin mayores requisitos.
La norma establece que aquellas que superen los 60 kilogramos de peso y alcancen velocidades superiores a los 40 kilómetros por hora deben cumplir con condiciones similares a las de una motocicleta convencional.
Esto significa que sus propietarios deben contar con matrícula, licencia de conducción, el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) vigente y la respectiva revisión técnico-mecánica.
Uno de los puntos que más ha generado dudas entre los usuarios es el costo del SOAT. Para este 2026, las tarifas se fijaron tomando como referencia un equivalente en cilindraje, tal como ocurre con las motos de combustión. De esta manera, los valores quedaron distribuidos así:
- Menos de 100 c. c.: $256.200
- Entre 100 y 200 c. c.: $343.300
- Más de 200 c. c.: $761.400
Estos precios hacen parte del ajuste anual autorizado por la Superintendencia Financiera de Colombia, teniendo en cuenta factores como la accidentalidad y los costos de atención médica a víctimas de siniestros viales.
Otro aspecto clave es la revisión técnico-mecánica. Al igual que otros vehículos en el país, las motos eléctricas deben someterse a este control a partir de los dos años de su matrícula. El costo oscila entre $217.000 y $247.000, dependiendo de la antigüedad del vehículo.
No obstante, existe un incentivo para quienes optan por tecnologías limpias. De acuerdo con una resolución conjunta del Ministerio de Transporte de Colombia y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, los vehículos eléctricos reciben un descuento del 30% en este trámite, beneficio que debe ser aplicado por los Centros de Diagnóstico Automotor autorizados.
En cuanto a precios, el mercado también muestra una amplia variedad. Las motos eléctricas más económicas pueden costar entre 2 y 3 millones de pesos, mientras que modelos de mayor potencia superan los 20 millones.
Aunque su mantenimiento suele ser más económico, uno de los retos sigue siendo la disponibilidad de repuestos, muchos de los cuales son importados.
El endurecimiento de las normas responde, en gran medida, al crecimiento del parque de estos vehículos en el país. Antes, muchas de estas motos circulaban sin controles claros, lo que generaba vacíos en materia de seguridad vial.
Hoy, la intención de las autoridades es equiparar las condiciones con las de otros automotores, buscando reducir riesgos en las vías. Por eso, no cumplir con estas obligaciones puede derivar en sanciones económicas, tal como ocurre con cualquier otro vehículo en Colombia.
En este contexto, las motos eléctricas siguen consolidándose como una alternativa sostenible, pero ahora bajo un marco normativo más claro y exigente para sus usuarios.