Operativo ambiental en Coconuco deja dos capturados por transporte ilegal de fruto silvestre protegido

Este resultado se dio gracias a los controles adelantados por la Policía.

Operativo ambiental en Coconuco deja dos capturados por transporte ilegal de fruto silvestre protegido

En un esfuerzo continuo por la protección de los recursos naturales y la biodiversidad de la región, la Policía Nacional capturó recientemente a dos hombres en flagrancia por el transporte ilegal de una considerable cantidad de fruto silvestre protegido. Este importante suceso tuvo lugar en el sector de Coconuco, municipio de Puracé, donde las autoridades actúan en pro de la conservación del medio ambiente.

El procedimiento fue llevado a cabo por un grupo de uniformados en la zona rural de esta localidad durante operativos de registro y control a personas y vehículos. En este contexto, los policías dieron la señal de pare a un vehículo particular que transportaba a dos ciudadanos de 45 y 31 años. Al realizar una inspección minuciosa del automotor, se encontraron 25 cajas de cartón que contenían agraz o mortiño silvestre, un fruto que es esencial para el ecosistema local, especialmente en la dieta del oso de anteojos, una especie que goza de protección legal en Colombia.

De acuerdo con los informes de las autoridades, el cargamento incautado pesaba aproximadamente 570 kilogramos y tenía un valor comercial cercano a los 11 millones 250 mil pesos. Ante el hallazgo, los ocupantes del vehículo fueron informados de sus derechos como personas capturadas y posteriormente puestos a disposición de las entidades competentes para responder por el delito de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables.

El coronel Jeison Haird López Puerto, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Popayán, destacó la relevancia de este operativo y reafirmó el compromiso institucional de salvaguardar el medio ambiente. “Este procedimiento refleja el trabajo permanente que adelanta la Policía Nacional para proteger la riqueza natural del Cauca. La extracción indiscriminada de especies vegetales silvestres provoca graves afectaciones en los ecosistemas y pone en peligro la supervivencia de especies como el oso de anteojos, que depende directamente de estos frutos para su alimentación”, comentó el oficial.

El coronel López Puerto hizo un llamado a la ciudadanía payanesa y caucana para denunciar cualquier actividad que atente contra el patrimonio ambiental. “Invitamos a la comunidad a trabajar de la mano con las autoridades, evitando participar en la comercialización o transporte ilegal de productos de origen silvestre. La protección del medio ambiente es una responsabilidad compartida que garantiza el equilibrio ecológico y el bienestar de las futuras generaciones”, subrayó.

Este tipo de operativos no solo refleja el compromiso de la Policía Nacional con la conservación de la biodiversidad, sino que también recalca la necesidad de colaboración entre la comunidad y las autoridades para preservar el entorno natural del Cauca. La extracción, transporte o comercialización de especies vegetales silvestres sin los permisos correspondientes es clasificada como un delito ambiental según la legislación colombiana, debido al impacto negativo que estas prácticas generan en los ecosistemas y en la fauna que depende de estos recursos naturales.

Además, la Policía reiteró que continuará llevando a cabo operativos en diferentes zonas de Popayán y el municipio de Coconuco, con el fin de prevenir y contrarrestar conductas ilícitas relacionadas con la explotación de recursos naturales. Estas acciones son fundamentales para frenar la degradación ambiental y asegurar que futuras generaciones puedan disfrutar de una biodiversidad rica y equilibrada.

En resumen, la captura de estos dos hombres en Puracé es un ejemplo significativo del trabajo que realiza la Policía Nacional en pro de la conservación del medio ambiente. La lucha contra el tráfico de especies y la explotación irresponsable de recursos naturales es una tarea que requiere de la unión de todos los actores sociales. Por ello, es imperativo que cada ciudadano asuma su papel en la defensa del ecosistema, denunciando actividades ilegales y promoviendo prácticas sostenibles que favorezcan la riqueza natural de la región.

La protección del medio ambiente no es solo un deber de las instituciones; es una responsabilidad que debe ser adoptada por toda la sociedad, garantizando así la integridad de nuestros recursos naturales y la riqueza biológica que nos rodea.