En un comunicado de agosto de 2025, el Frente de Guerra Suroccidental del ELN aseguró que el carro bomba del 21 de agosto en Cali “solo buscaba hacer daño a la población civil” y llamó a no respaldar a “narco bandas” que operarían en zonas de alto valor ambiental y minero del Macizo, Naya y Micay.