Partido de fútbol terminó en masacre: pistoleros vestidos de policías asesinaron a tres personas

Hombres armados irrumpieron en una cancha y dispararon a quemarropa, dejando tres muertos. Le contamos los detalles.

Partido de fútbol terminó en masacre: pistoleros vestidos de policías asesinaron a tres personas

La velada transcurría sin sobresaltos y el partido se desarrollaba como cualquier encuentro de fútbol amateur. El balón circulaba con normalidad sobre la cancha hasta que, de forma repentina, la violencia irrumpió y rompió la calma: sujetos armados, que simulaban ser miembros de la fuerza pública, ingresaron al terreno de juego y asesinaron a tres personas ante la mirada atónita de jugadores y asistentes, sembrando el pánico y obligando a suspender el compromiso.

Los hechos se registraron la noche del 7 de enero en una cancha situada en Isla Mocolí, en la provincia del Guayas. Las cámaras de seguridad del complejo deportivo registraron el momento del ataque: varios hombres con vestimenta similar a la policial y militar lograron burlar los controles de acceso, arribaron en distintos vehículos y portaban armas de largo alcance, entre ellas ametralladoras.

Los registros audiovisuales dejan en evidencia que la incursión fue planeada y ejecutada de manera coordinada. De acuerdo con lo observado en las imágenes, los agresores tenían plenamente identificados a sus objetivos. El atentado dejó como saldo tres hombres muertos dentro del campo de juego, uno de ellos conocido con el alias de ‘Marino’, señalado como presunto cabecilla de una estructura criminal. Tras perpetrar el ataque, los responsables se dieron a la fuga rápidamente, mientras algunas personas huían en medio del caos y otras quedaban paralizadas por el impacto de la escena.

Posteriormente, un video de corta duración comenzó a circular en redes sociales y muestra el instante preciso en que los hombres armados irrumpen en la cancha, interrumpiendo el partido. En las imágenes se observa cómo reducen a varias personas y disparan a corta distancia, desatando escenas de pánico entre jugadores y espectadores. El material, considerado de alto impacto, se viralizó en pocas horas y generó una ola de reacciones frente al avance de la inseguridad, incluso en espacios deportivos y residenciales.

Este hecho se suma al preocupante panorama de violencia que atraviesa Ecuador, donde ni siquiera el fútbol ha logrado mantenerse al margen. En meses recientes se han reportado asesinatos de jugadores vinculados a clubes como 22 de Julio y Exapromo Costa, así como el caso del futbolista de Barcelona SC, Mario Pineida, episodios que han reforzado la sensación de vulnerabilidad en escenarios que históricamente han sido destinados a la recreación y el esparcimiento.