Payaneses deben caminar en medio de la basura; sucede en el sector de Pomona
Cada vez más se evidencia que la Capital del Cauca están en el abandono, muestra de la falta de liderazgo de las autoridades municipales.
La problemática de las basuras en la ciudad de Popayán sigue agravándose y se ha convertido en una escena cotidiana para cientos de ciudadanos que deben convivir con montones de residuos en las calles, andenes y zonas verdes.
Todo se combina: la falta de cultura ciudadana, sumada a la incapacidad de las autoridades municipales para garantizar una adecuada recolección, tiene a la capital caucana sumida en un evidente deterioro ambiental y sanitario, pese a que los usuarios pagan tarifas cada vez más altas por este servicio, incluso superiores a las del consumo de agua potable.
Uno de los sectores más afectados es Pomona, al oriente de la Ciudad Blanca, donde los habitantes aseguran que caminar, hacer deporte o simplemente desplazarse por el barrio se ha vuelto una experiencia desagradable. Bolsas repletas de desechos, malos olores y la proliferación de animales callejeros forman parte del panorama diario, generando indignación y preocupación entre la comunidad.
Ruby Meneses, residente del sector, denunció la situación y cuestionó el abandono institucional. “Es muy triste ver cómo tenemos que salir a caminar entre la basura. Aquí hay adultos mayores, niños y personas que hacen ejercicio en las mañanas, pero les toca hacerlo rodeados de desperdicios. Pagamos puntual el servicio de aseo y, aun así, las calles están cada vez más sucias”, afirmó.
La habitante señaló que el problema no solo es estético, sino también de salud pública. “Con estas basuras llegan las ratas, los zancudos y los malos olores. Esto no es vida digna para nadie. Uno siente que a la Alcaldía se le olvidó que Pomona también es Popayán”, agregó Meneses, visiblemente molesta por la situación.
Según los vecinos, la recolección es irregular y, en algunos puntos, los residuos permanecen varios días sin ser recogidos. Esto ha llevado a que los desechos se acumulen y se dispersen por acción del viento o de los animales. “Aquí la gente hace el esfuerzo de sacar la basura en los horarios establecidos, pero si el carro no pasa, todo se vuelve un caos. Falta control y compromiso de las autoridades”, insistió la residente.
La comunidad también reconoce que parte del problema radica en la falta de cultura ciudadana, pues algunos habitantes arrojan residuos en cualquier lugar. Sin embargo, consideran que esto no exime a la administración municipal de su responsabilidad. “Claro que hace falta educación, pero para eso están las campañas y el control. No se puede culpar solo a la gente cuando el servicio no funciona como debería”, puntualizó Ruby Meneses.
Ante este panorama, los habitantes de Pomona se preguntan si realmente los payaneses tienen derecho a una ciudad limpia y ordenada. Exigen acciones concretas, mayor frecuencia en la recolección, campañas de sensibilización y sanciones efectivas para quienes incumplen las normas, antes de que la problemática se siga extendiendo a otros sectores de la ciudad.
Mientras tanto, Popayán continúa enfrentando una crisis de manejo de residuos que golpea la calidad de vida de sus ciudadanos y deja en evidencia una deuda pendiente de las autoridades locales con el bienestar y la dignidad de quienes habitan la capital del Cauca.