Periodistas del Cauca lanzan un SOS Humanitario por el departamento, convocando además a la movilización ciudadana
Cansados de la guerra y la violencia, los comunicadores sociales plantean la necesidad salir a las calles masivamente para pedir por la paz de la región.
Cansadas de la guerra y la violencia que han marcado su historia, las comunidades del departamento del Cauca, ubicado en el suroccidente de Colombia, están organizando una gran movilización ciudadana para exigir el fin de los conflictos armados en la región.
Esta iniciativa surge como un clamor desesperado ante el recrudecimiento de las acciones violentas y la constante vulneración de los derechos fundamentales de la población civil.
En un reciente ataque a la estación de Policía del municipio de Suárez, al norte del departamento, se lanzaron varios artefactos explosivos en la noche del 27 de noviembre, lo que dejó a la comunidad aún más alarmada y angustiada. Este tipo de incidentes son parte de una realidad diaria que sufren los habitantes del Cauca, donde diversos grupos armados ilegales han hecho de esta región su campo de batalla. La guerra ha dejado secuelas profundas: familias desplazadas, confinamientos, amenazas, asesinatos selectivos y restricciones a la movilidad son solo algunos de los efectos devastadores que la violencia ha causado en la cotidianidad de sus pobladores.
Fernando Rojas, un periodista de la ciudad de Popayán, expresa la urgencia de la situación: “Durante años, el departamento del Cauca ha sido escenario de presencia de distintos grupos armados ilegales, confrontaciones y hechos que han golpeado la vida cotidiana de sus habitantes. Ya no queremos eso, de ahí que ahora el llamado a realizar un SOS humanitario”. Estas palabras reflejan el sentir de muchos en la región, que ven cómo su calidad de vida se desmorona ante la falta de seguridad y el miedo constante.
Ante este sombrío panorama, un grupo de periodistas y comunicadores de la región han comenzado a convocar a una movilización ciudadana en busca de unir a los caucanos y caucanas en un llamado colectivo por la paz. No solo se planea una gran marcha, sino también una serie de actividades ciudadanas que incluirán foros públicos, plantones simbólicos y pronunciamientos que pongan en el centro la defensa de la vida y la dignidad humana.
El periodista Francisco Calderón, quien ha sido testigo de la crudeza de los hechos violentos en el Cauca, comenta: “Estamos agotados de contar muertos y tragedias. El Cauca está hecho para otra historia, para que su gente viva en paz”. Esta declaración resuena con la experiencia de muchos otros habitantes que se sienten igualmente cansados de vivir en medio del conflicto y la incertidumbre.
El llamado a la movilización ya ha comenzado a generar respaldo en distintos sectores de la comunidad. Alcaldías municipales, organizaciones sociales, colectivos religiosos, comunidades indígenas, asociaciones campesinas, juntas de acción comunal y grupos estudiantiles han manifestado su intención de participar y apoyar el mensaje de resistencia pacífica. Este respaldo social es fundamental, pues refleja no solo la necesidad de cambio, sino también la voluntad de trabajar juntos por un futuro sin violencia.
Cesar Cerón, alcalde de Suárez y una de las voces más representativas en esta lucha, expresó: “Como alcalde de Suárez, uno de los municipios más golpeados por esta absurda violencia, anunciamos que nos unimos a este llamado. Estaremos recorriendo el territorio para unirnos a esta causa, porque sencillamente no sabemos hacia dónde más agarrar ante tantas explosiones y ametrallamientos”. Su compromiso simboliza una esperanza renovada entre los líderes locales y la población afectada.
Además de la movilización de las comunidades, se planifican otras expresiones ciudadanas que buscan visibilizar la situación y fomentar la cultura de paz. Entre ellas se contempla la iluminación simbólica de edificios públicos, cadenas humanas por la paz, encuentros interreligiosos y actos culturales que cuentan la historia de resistencia del pueblo caucano a través del arte, la música y la palabra. Todas estas acciones están diseñadas para unir a la comunidad en un mismo objetivo: la paz.
Los organizadores de la movilización afirman que el propósito es enviar un SOS humanitario al país y al mundo, denunciando la tragedia silenciosa que viven y exigiendo acciones concretas del Estado colombiano y de la comunidad internacional. Se busca detener el derramamiento de sangre y avanzar hacia soluciones duraderas que garanticen el respeto por la vida, la paz y el bienestar colectivo.
“Este es un llamado que hacemos desde el corazón del Cauca,” afirman los promotores de la iniciativa. “No queremos seguir normalizando la violencia. Queremos que el mundo sepa que aquí hay comunidades que sueñan, resisten y trabajan por la paz todos los días,” reiteraron integrantes de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Popayán.
El camino hacia la paz en el Cauca no es fácil, pero la movilización y el trabajo conjunto de la comunidad ofrecen una chispa de esperanza. La voz de quienes anhelan un futuro sin violencia se hace más fuerte cada día, y su determinación promete cambios significativos en la búsqueda de un entorno seguro y digno para vivir. La paz no es solo un deseo, sino una necesidad urgente que el Cauca reclama con firmeza.