Popayán no puede guardar silencio: indignación por brutal caso de maltrato animal en La Piedra Sur
Hasta el momento no se conocen versiones o acciones de parte de entidades como alcaldía ante este cruel caso, registrado a plena luz del día.
Un profundo rechazo e indignación ha generado en la capital caucana un nuevo caso de maltrato animal ocurrido en el sector de La Piedra Sur, en Popayán, donde una perrita fue apedreada hasta perder la vida, muestra de la incapacidad de las autoridades de proteger, al menos, a los animales.
El hecho, que ha conmocionado a la comunidad payanesa, no solo enluta a quienes conocieron al ejempar, sino que reabre el debate sobre la violencia contra los seres indefensos y la urgencia de acciones contundentes para prevenirla.
De acuerdo con versiones conocidas por los testigos, el ataque fue perpetrado con extrema sevicia. No se trató de un hecho aislado ni de una situación accidental, sino de un acto de violencia directa contra un ser vivo que no tenía cómo defenderse. La crudeza de lo ocurrido ha despertado una ola de solidaridad y llamados a la justicia por parte de ciudadanos y colectivos animalistas.
Organizaciones defensoras de animales y líderes sociales han señalado que la vulnerabilidad social que existe en Popayán no puede convertirse en una condena para los animales que habitan en las calles o en sectores populares. Insisten en que ningún ser vivo merece morir de esa manera y que normalizar este tipo de conductas solo profundiza la descomposición social y la pérdida de empatía.
Hay que indicar que en Colombia, el maltrato animal es un delito tipificado y sancionado penalmente. Por ello, la ciudadanía exige a las autoridades locales y a los organismos competentes una investigación inmediata que permita identificar y judicializar a los responsables. Asimismo, se reclaman sanciones ejemplares que envíen un mensaje claro de cero tolerancia frente a la violencia contra los animales.
Más allá de la reacción judicial, diversos sectores consideran urgente la implementación de medidas reales de prevención. Entre ellas, el fortalecimiento de campañas de educación sobre respeto y protección animal, la promoción de la denuncia ciudadana y la articulación entre la administración municipal, la Policía y organizaciones de protección animal para atender oportunamente situaciones de riesgo.
A la comunidad se le ha hecho un llamado directo: si alguien tiene información sobre lo sucedido, debe denunciar. El silencio solo favorece la impunidad. Proteger también es actuar, y la corresponsabilidad ciudadana es fundamental para evitar que hechos como este se repitan.
"Hoy Popayán levanta la voz por esta perrita, pero también por todos los animales que sufren en silencio. El mensaje es contundente: ni uno más. La defensa de la vida, en todas sus formas, es un compromiso colectivo que no admite indiferencia", expresaron las organizaciones defensoras de los animales.