Popayán proyecta reubicar la estatua de Belalcázar en San Francisco y ubicar al cacique Payán en la Plaza Pubén
Las obras podrían comenzar en octubre, mientras continúa el análisis histórico para definir el futuro monumento de Camilo Torres.
La Alcaldía de Popayán avanza en un proyecto para reubicar la estatua de Sebastián de Belalcázar en la plazoleta de San Francisco y ubicar un busto del cacique Payán en un espacio cercano a la Pirámide de Tulcán, como parte de una iniciativa que busca promover la conciliación cultural y recuperar lugares representativos de la historia de la ciudad.
El anuncio fue realizado por Gabriel Enrique Fernández Silva, secretario de Cultura, Turismo y Patrimonio de Popayán, quien explicó que la propuesta contempla intervenir la plazoleta ubicada en los pies de la Pirámide de Tulcán, donde actualmente existe una fuente que no está en funcionamiento.
De acuerdo con el funcionario, este espacio sería recuperado y mejorado para instalar allí el busto del cacique Payán. La iniciativa también contempla iluminación y elementos tecnológicos que permitan convertir ambos lugares en atractivos turísticos.
Belalcázar regresaría a la plazoleta de San Francisco
Fernández explicó que la primera fase del proyecto contempla el traslado de la estatua de Sebastián de Belalcázar a la plazoleta de San Francisco, lugar en el que, según la propuesta presentada por la Administración municipal, fue concebida para permanecer históricamente.
“Estamos devolviendo a su casa a Sebastián de Belalcázar”, señaló el secretario, al referirse a la intención de ubicar nuevamente la estatua en ese sector de Popayán.
El proyecto también incluiría iluminación especial para la iglesia de San Francisco de Asís, con la posibilidad de implementar un mapping como parte de la estrategia de promoción turística.
¿Cuánto costaría el proyecto?
Según el secretario de Cultura, Turismo y Patrimonio, el costo total estimado de la intervención de la Plaza Pubén y el espacio destinado a la estatua de Belalcázar, junto con los componentes de iluminación, sería de aproximadamente $1.870 millones.
Sin embargo, aclaró que actualmente no se cuenta con la totalidad de esos recursos, aunque la Administración municipal ya tendría una partida que permitiría iniciar la primera fase del proyecto.
La Alcaldía también habría socializado la iniciativa ante el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, mientras adelanta los procedimientos jurídicos necesarios para su ejecución.
Las obras podrían comenzar en octubre
Fernández indicó que la Administración tiene previsto iniciar en octubre los trabajos relacionados con la reubicación de Belalcázar y la intervención de la plazoleta Pubén, siempre que se culminen los trámites jurídicos y administrativos correspondientes.
La intención es que las obras se desarrollen con la participación de la Escuela Taller de Popayán, con el acompañamiento del Ministerio de Cultura, debido a su experiencia en este tipo de intervenciones patrimoniales.
No obstante, cualquier intervención relacionada con la Pirámide de Tulcán deberá contar previamente con el respectivo manejo arqueológico y las autorizaciones correspondientes.
Camilo Torres seguirá en estudio
Respecto al monumento de Camilo Torres, el secretario explicó que todavía no existe una decisión definitiva sobre su nueva ubicación.
La Administración adelanta estudios históricos y técnicos para determinar cuál sería el lugar más adecuado, teniendo en cuenta el significado del personaje para la ciudad y su relación con la historia de Popayán.
Entre las posibilidades mencionadas está la plazoleta de la iglesia de San José, donde, según algunas referencias, el monumento habría estado ubicado antes del terremoto. Sin embargo, Fernández aclaró que esta información continúa en verificación.
Para definir el sitio, se prevé contar con asesoría del Ministerio de Cultura, la Junta de Patrimonio, organizaciones de protección patrimonial y universidades, entre ellas la Universidad del Cauca y otras instituciones académicas.
La Pirámide de Tulcán no tendrá nuevas estatuas
El secretario fue enfático en señalar que la Pirámide de Tulcán no será utilizada para instalar nuevas imágenes o monumentos en su parte superior.
Explicó que el bien patrimonial cuenta con medidas de protección que deben respetarse y que, antes de cualquier intervención, se deben adelantar acciones relacionadas con el manejo arbóreo, el control de plagas y la recuperación del camino ancestral.
También indicó que posteriormente se buscaría presentar un proyecto ante Fontur para gestionar recursos destinados a mejorar la señalización y la interpretación histórica del lugar.
La Administración sostiene que la propuesta busca reconocer tanto la importancia de la herencia indígena asociada al cacique Payán y al Valle de Pubén como el valor histórico de los monumentos que hacen parte del patrimonio de Popayán.