Presidente iraní denuncia ante la ONU agresiones de EE.UU. e Israel y defiende el derecho al uso pacífico de la energía nuclear

Presidente Masoud Pezeshkian responde a las acusaciones del mandatario Donald Trump y destaca la resistencia del pueblo iraní ante la agresión no provocada de Washington y Tel Aviv.

Presidente iraní denuncia ante la ONU agresiones de EE.UU. e Israel y defiende el derecho al uso pacífico de la energía nuclear


El presidente de la República Islámica de Irán, Masoud Pezeshkian, intervino este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde denunció lo que calificó como la “criminal agresión” de Estados Unidos e Israel y rechazó las acusaciones de que Irán sea un Estado terrorista.

En su discurso, Pezeshkian repudió el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, y condenó el bombardeo de una escuela en Minab, donde según afirmó cerca de 170 niños y maestras perdieron la vida. También se refirió al ataque con armas de múltiples ojivas contra un centro deportivo en la ciudad de Lamerd, en el que resultaron muertos varios menores. El mandatario atribuyó estas acciones a Estados Unidos e Israel y culpó al “imperialismo yanqui” y al “sionismo” del asesinato de comandantes y científicos nucleares iraníes.

El jefe de Estado sostuvo que Irán se ha limitado a defenderse de ataques “cobardes” y que su pueblo inocente ha sido el principal blanco. Aseguró que, pese a enfrentar tecnología militar avanzada, los iraníes han mantenido su firmeza, no se han arrodillado y no han respondido atacando a civiles. En contraste, señaló que Estados Unidos e Israel han tomado como objetivo universidades, centros de salud y escuelas, lo que —según dijo— demuestra el carácter terrorista de esas acciones.

La intervención de Pezeshkian se produjo un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara ante el mismo plenario que se enfrenta a la decisión de un pacto o de “aniquilar” a la nación persa.

En materia nuclear, el presidente iraní ratificó que su país no busca desarrollar armas atómicas, pero defendió el derecho inalienable al uso pacífico de la tecnología nuclear en medicina, agricultura y energía. Enfatizó que Teherán no aceptará restricciones impuestas por potencias extranjeras ni pedirá su aprobación para avanzar en su soberanía defensiva y tecnológica.

Pezeshkian también se refirió a la seguridad en el estrecho de Ormuz y pidió que los problemas geopolíticos de la región sean resueltos por los países de la zona, sin injerencia externa. Denunció el cerco a las vías navegables iraníes y afirmó que las agresiones han generado una resistencia respaldada por el pueblo. Concluyó que no habrá paz genuina en Asia Occidental mientras persista la ocupación y la injusticia contra el pueblo palestino.

En respuesta a las declaraciones de Trump, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán emitió un comunicado en el que advirtió a Estados Unidos y a Israel que se encuentran “plenamente preparados para infligir golpes aún más fuertes, devastadores e impredecibles”. Las autoridades militares iraníes consideraron que la retórica del mandatario estadounidense busca justificar agresiones y responde a necesidades de propaganda interna.

El discurso se enmarca en el contexto de la confrontación iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya cumple siete meses sin que se hayan alcanzado los objetivos declarados por Washington ni un acuerdo nuclear. El conflicto ha afectado el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y ha generado presiones económicas globales por el alza en los precios de los combustibles.

La intervención forma parte de la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, presidida por Khalilur Rahman, que reúne del 22 al 28 de septiembre a líderes mundiales para debatir sobre paz, seguridad y cooperación internacional.