Sale a la luz una reveladora historia del piloto de Yeison Jiménez narrada por un familiar
Jairo Rojas, abuelo del piloto del reconocido cantante, indicó que su familia tenía la misma profesión y también murió en accidente aéreo: 'Demasiado triste para la familia'
La tragedia aérea que cobró la vida del renombrado cantante colombiano Yeison Jiménez, su piloto Fernando Torres y otros cuatro ocupantes de la aeronave ha dejado una profunda herida en el corazón de los colombianos. El suceso, ocurrido el 10 de enero, ha sido motivo de luto y reflexión en un país donde la música y la aviación son parte fundamental de la cultura. La conmoción se intensificó al conocerse un doloroso detalle relacionado con la familia del piloto: su padre también había perdido la vida en un accidente aéreo.
En una conmovedora entrevista con el medio radial La Voz del Pueblo, Jairo Rojas, abuelo de Fernando Torres, compartió el legado familiar de la aviación que, lamentablemente, ha estado marcado por la tragedia. Rojas describió cómo la pasión por el pilotaje era algo que parecía fluir en la sangre de los miembros de su familia. “El padre de mi nieto era piloto y falleció muy joven también. Incluso tenía una edad menor a la de Fernando. La pasión por el pilotaje era como de nacimiento, como de sangre, pero lastimosamente también murió en un accidente en una avioneta, en una ambulancia”, relató Rojas, destacando la tristeza que siente al ver repetido el destino trágico en su familia.
Fernando, siguiendo los pasos de su padre, había encontrado su camino en la aviación y un punto culminante en su carrera fue convertirse en el piloto de uno de los artistas más queridos del país. Según el testimonio de su abuelo, el vínculo entre Jiménez y Torres surgió de manera natural, dentro del entorno profesional del pilotaje. “Estando dentro de esa profesión de pilotaje, un día cualquiera lo conocieron y Yeison Jiménez le ofreció ser el piloto de su aeronave. Desafortunadamente se presentó este final demasiado triste y doloroso para toda la familia y no hay palabras para expresar ese sufrimiento”, agregó Rojas con voz temblorosa.
El accidente ocurrió poco después de que la aeronave despegara del aeropuerto de Paipa, alrededor de las 4:00 p. m. En cuestión de minutos, la avioneta sufrió una falla técnica que resultó en su fatal caída en la vereda Romita, donde se incineró. Además de Jiménez y Torres, en el siniestro perdieron la vida Waisman Mora, Jefferson Osorio, Juan Manuel Rodríguez y Óscar Marín, dejando a sus familias en un profundo duelo.
La partida de Yeison Jiménez, un artista que había logrado conectar con el alma del pueblo colombiano a través de su música, hace que esta tragedia sea aún más impactante. Con su carisma y estilo único, Jiménez se había convertido en un referente de la música popular, llevando un mensaje de esperanza y alegría a millones de oyentes. Ahora, su ausencia pesa en la industria musical y en los corazones de sus seguidores.
Las autoridades han comenzado la investigación sobre las causas que llevaron al accidente, aunque hasta el momento no se ha establecido un motivo definitivo. Los funcionarios están revisando varios aspectos, incluyendo el historial de mantenimiento de la aeronave y las horas de vuelo acumuladas por el piloto Fernando Torres. Para avanzar en la investigación, se ha informado que los motores de la avioneta serán enviados a Estados Unidos para un análisis exhaustivo por parte del fabricante, con la esperanza de detectar si hubo una falla técnica que pueda haber contribuido a la tragedia.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, el dolor persiste en la comunidad. La pérdida de vidas tan jóvenes y prometedoras golpea fuertemente, recordándonos la fragilidad de la existencia humana y el valor de cada momento compartido. Las redes sociales se han inundado de mensajes de condolencias y homenajes hacia los fallecidos, evidenciando el impacto que tuvieron en la vida de tantas personas.
Los recuerdos de Fernando Torres y Yeison Jiménez vivirán en la memoria colectiva de aquellos que los conocieron y amaron. Aunque la tristeza por sus partidas es abrumadora, el legado que dejan atrás nos recuerda la importancia de perseguir nuestras pasiones y valorar cada instante con nuestros seres queridos. La historia de la familia Torres, marcada por tanto dolor, también nos ofrece una visión sobre la resiliencia y el amor que se mantienen incluso en los momentos más oscuros.
Finalmente, esta tragedia nos invita a reflexionar sobre la seguridad en la aviación y la necesidad de seguir reforzando protocolos que eviten que casos similares ocurran en el futuro. La muerte de Yeison Jiménez y Fernando Torres no debe ser solo un recuerdo triste, sino también un llamado a la acción para garantizar que la pasión por volar nunca deba costar vidas.
La música de Jiménez resonará por generaciones, y la historia de Fernando Torres será un recordatorio del sacrificio de quienes eligen el cielo como su hogar profesional. En la memoria de todos ellos, queda el compromiso de continuar buscando la verdad y de honrar sus vidas a través de un futuro más seguro.