Temor en El Plateado, Argelia, tras ataque con explosivos contra el Ejército

Esta situación fue reportada por la misma comunidad campesina, la cual pide a los actores armados involucrarlos en el conflicto.

Temor en El Plateado, Argelia, tras ataque con explosivos contra el Ejército



La atmósfera en El Plateado, un corregimiento rural del municipio de Argelia, Cauca, se ha teñido de tensión y miedo tras el reciente ataque con explosivos dirigido contra unidades del Ejército Nacional. Este incidente ha dejado a las comunidades campesinas en un estado de vulnerabilidad, ya que estos enfrentamientos han puesto en riesgo la seguridad de la población civil, que se encuentra en medio de un conflicto armado que no es el suyo.

De acuerdo con testimonios de líderes sociales locales, el ataque fue perpetrado por presuntos integrantes de grupos armados ilegales, quienes lanzaron morteros artesanales conocidos como 'tatucos' en dirección a los militares que se encontraban en el sector conocido como El Basurero, dentro del casco urbano del corregimiento. La falta de consideración por la cercanía de viviendas y caminos utilizados diariamente por familias, trabajadores y estudiantes ha despertado una profunda preocupación entre los habitantes de la zona.

“Estamos preocupados porque los ataques contra la fuerza pública son cada vez más abiertos y directos", expresaron representantes comunitarios, resaltando cómo la comunidad queda expuesta durante estos enfrentamientos. “En este caso lanzaron explosivos en un punto por donde transita la comunidad. Los militares se defienden, pero nosotros quedamos expuestos, más aún cuando estos artefactos son lanzados desde drones, que no tienen mucha precisión.” El uso de aeronaves no tripuladas ha incrementado el temor entre los pobladores, que ven en estas acciones un aumento en la incertidumbre y la inminente amenaza a su vida.

A raíz de la agresión, las tropas respondieron al ataque mediante el derribo de las aeronaves remotamente tripuladas. Según informes de la comunidad, se lanzaron dos explosivos que, afortunadamente, no causaron víctimas civiles. Sin embargo, la situación podría haber tenido consecuencias desastrosas considerando la proximidad de viviendas y cultivos a la posición militar. “Es un milagro que no haya habido heridos. Estamos muy cerca de donde sucede todo”, lamentaron algunos habitantes.

Frente a este panorama alarmante, las comunidades de El Plateado han comenzado a organizarse para establecer planes de contingencia que les permitan actuar de manera efectiva en caso de nuevos enfrentamientos. Entre las estrategias contempladas, se incluye la difusión de comunicados en los que reiteran su condición de población civil ajena al conflicto armado. “Queremos dejar claro que como campesinos no tenemos nada que ver con la confrontación. Les pedimos a los actores armados que respeten a la comunidad”, indicaron voceros sociales en un esfuerzo por proteger a sus vecinos y reafirmar su deseo de vivir en paz.

Este preocupante episodio se suma a una serie de hostigamientos que han sido registrados recientemente en otros municipios del norte del Cauca, tales como Toribío, Miranda y Corinto, donde la población también se ha visto atrapada en el fuego cruzado de los ataques dirigidos a la fuerza pública. En Corinto, incluso, un civil resultó herido mientras realizaba sus actividades laborales, un caso que ha sido confirmado por las autoridades locales.

La Administración Municipal de Corinto emitió un rechazo enérgico hacia los hechos de violencia que han afectado a la sede temporal de la Alcaldía y a la comunidad en general. Durante más de dos horas, la estación de Policía local fue objeto de ataques por parte del frente Dagoberto Ramos, un grupo vinculado a las disidencias de las Farc, generando un clima de zozobra entre los habitantes. Ante esta situación, los líderes comunales han pedido a los cuerpos de seguridad que redoblen esfuerzos para proteger a la población civil, que se convierte en víctima de un conflicto que no han elegido.

A su vez, la crítica situación en Miranda y Toribío ha puesto de manifiesto la precariedad en la que viven muchas comunidades indígenas que se encuentran atrapadas en los enfrentamientos. En estos lugares, los uniformados debieron llevar a cabo operaciones para desactivar cilindros cargados con explosivos que habían sido colocados en las vías de acceso, lo que evidencia la gravedad de la situación y el riesgo que enfrenta la población.

El recrudecimiento de estos hostigamientos mantiene a las comunidades rurales del Cauca en un estado de alerta constante. Estas poblaciones insisten en la importancia de preservar el Derecho Internacional Humanitario y demandan el respeto a los derechos humanos, enfatizando que son los civiles quienes más sufren las consecuencias de la violencia armada que persiste en esta región del país. La esperanza es que la comunidad, unida, pueda hacer frente a estas adversidades y que las partes en conflicto reconsideren el impacto de sus acciones sobre la población civil.

Mientras tanto, El Plateado y sus habitantes continúan viviendo en la incertidumbre, deseando encontrar la paz que tanto anhelan desde muchos años atrás.