Tensión bilateral: Ecuador impone tasa del 30% a importaciones colombianas
De acuerdo con el mandatario, la medida será temporal y se mantendrá vigente hasta que exista un compromiso efectivo y verificable de cooperación conjunta.
El Gobierno de Ecuador anunció un nuevo ajuste en su política comercial con Colombia que tendrá efectos inmediatos en el intercambio bilateral.
El presidente Daniel Noboa confirmó que, desde el próximo 1° de febrero, se aplicará una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones que ingresen desde territorio colombiano, una decisión que, según explicó, busca presionar una mayor corresponsabilidad en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera.
De acuerdo con el mandatario, la medida será temporal y se mantendrá vigente hasta que exista un compromiso efectivo y verificable de cooperación conjunta. Noboa sostuvo que, pese a los acercamientos diplomáticos y los canales de diálogo abiertos, Ecuador ha tenido que enfrentar prácticamente solo el avance de estructuras criminales que operan de manera transnacional en la zona limítrofe.
“El país ha insistido en la coordinación binacional, pero mientras tanto nuestras Fuerzas Armadas siguen asumiendo la mayor carga frente a organizaciones ligadas al narcotráfico”, señaló el presidente, quien recalcó que la tasa no tiene como objetivo castigar el comercio, sino impulsar acciones reales y equilibradas en materia de seguridad.
Además del componente de orden público, la decisión se da en medio de un escenario comercial desfavorable para Ecuador. Las cifras oficiales muestran que en 2024 las compras de productos colombianos superaron ampliamente las exportaciones ecuatorianas hacia ese país.
Mientras Ecuador importó bienes por cerca de 2.160 millones de dólares, sus ventas a Colombia apenas rondaron los 802 millones, dejando una brecha considerable en la balanza comercial.
Este comportamiento refleja una tendencia sostenida en los últimos años, en la que Quito mantiene un déficit estructural frente a Bogotá. Analistas económicos señalan que la relación comercial evidencia una marcada asimetría, pues Ecuador adquiere más del doble de lo que logra exportar al mercado colombiano.
La imposición de esta tasa podría generar nuevas tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos. Aunque Ecuador y Colombia hacen parte de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y comparten vínculos históricos, comerciales y culturales, la frontera de más de 600 kilómetros ha sido uno de los principales focos de conflicto por la presencia de grupos armados ilegales, rutas del narcotráfico y economías criminales asociadas a la minería ilegal.
Desde Quito se insiste en que la medida debe entenderse como un mecanismo de presión política y no como una ruptura de las relaciones comerciales. Sin embargo, gremios empresariales y actores del sector logístico advierten que el aumento de costos podría afectar el flujo de mercancías, encarecer productos y alterar las cadenas de suministro si la situación se prolonga.
Por ahora, la expectativa está puesta en la reacción del Gobierno colombiano y en la posibilidad de que se abran espacios de negociación que permitan levantar la tasa en el corto plazo.
El futuro de la medida dependerá, según el Ejecutivo ecuatoriano, de que se traduzcan los discursos en acciones concretas de cooperación en la frontera común.