Tensión en Medio Oriente escala tras advertencias de Trump y ataques cruzados entre Irán e Israel

El aplazamiento de una votación clave en la ONU y nuevos ataques en la región elevan el riesgo de una confrontación mayor en el Golfo Pérsico.

Tensión en Medio Oriente escala tras advertencias de Trump y ataques cruzados entre Irán e Israel

La tensión en Medio Oriente continúa en aumento luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que su país podría intensificar las acciones militares contra Irán, señalando que aún no han comenzado a “destruir lo que queda” de la infraestructura del país persa. En declaraciones ofrecidas el jueves por la noche, el mandatario aseguró que objetivos estratégicos como puentes y plantas de energía eléctrica estarían “en la mira”, en un mensaje que ha encendido las alarmas sobre una posible escalada bélica en la región.

El escenario se vuelve aún más delicado en medio de la incertidumbre diplomática en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, que decidió aplazar la votación prevista para este viernes sobre un proyecto de resolución que contempla autorizar el uso de fuerza “defensiva” en el estratégico estrecho de Ormuz. De acuerdo con fuentes citadas por la agencia Reuters, la discusión fue reprogramada para el sábado en la mañana, lo que refleja la falta de consenso entre las potencias internacionales.

Desde Teherán, la respuesta no se hizo esperar. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, advirtió que cualquier acción considerada provocadora por parte de sus adversarios y aliados “no hará más que complicar la situación”, elevando el tono de las declaraciones y anticipando posibles represalias.

En el terreno, los hechos también evidencian un deterioro de la seguridad regional. Durante la madrugada, Irán lanzó un ataque contra Israel, dejando al menos una persona herida en la localidad de Harish. Paralelamente, la agencia estatal de noticias de Kuwait reportó que varios drones impactaron la refinería de Mina al-Ahmadi, provocando incendios y aumentando la preocupación por la estabilidad energética en el Golfo.

Analistas internacionales advierten que la combinación de amenazas militares, ataques directos y tensiones diplomáticas podría derivar en un conflicto de mayor escala, con repercusiones no solo en la seguridad global sino también en los mercados energéticos, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el transporte de petróleo a nivel mundial.