Tensión entre EE. UU. y Rusia por interceptación de petrolero vinculado a Venezuela
Durante su huida, la tripulación pintó una bandera rusa en el costado, cambió el nombre del navío a Marinera y su matrícula para registrarlo bajo bandera rusa.
La Guardia Costera de EE. UU. logró abordar y tomar control del tanque petrolero esta mañana, poniendo fin a casi tres semanas de rastreo en el océano Atlántico, según declaró un funcionario estadounidense citado por The New York Times.
El buque sancionado por Estados Unidos por su presunta participación en una red de transporte de crudo ilícito vinculada a Venezuela e Irán había evadido previamente un intento de abordaje en diciembre y se adentró en el Atlántico.
Durante su huida, la tripulación pintó una bandera rusa en el costado, cambió el nombre del navío a Marinera y su matrícula para registrarlo bajo bandera rusa.
Según la fuente, la tripulación no ofreció resistencia al ser abordada, y no se observaron navíos rusos cerca del lugar del operativo.
El interceptado llegó a formar parte de la denominada “flota fantasma”, un conjunto de barcos que, según Washington, transportan petróleo venezolano y de otros países pese a las sanciones estadounidenses.
Tensión internacional
Desde Moscú, el Gobierno ruso ha denunciado la acción como una “intercepción ilegal”, argumentando que el buque navegaba bajo bandera rusa y en aguas internacionales y que, por ello, no podía ser abordado por fuerzas extranjeras, en referencia a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La persecución de este petrolero se produce en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre los envíos de petróleo ligados a Venezuela, luego de acciones anteriores contra otros tanqueros sancionados en la región.