The New York Times pide un castigo electoral al Partido Republicano para frenar a Trump

En la jornada electoral se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, una disputa que determinará la capacidad de la oposición para ejercer vigilancia sobre el Gobierno.

The New York Times pide un castigo electoral al Partido Republicano para frenar a Trump

El diario estadounidense The New York Times pidió a los ciudadanos que retiren su apoyo al Partido Republicano en las elecciones legislativas de medio mandato de 2026. En un editorial de tono severo, el periódico sostiene que una victoria demócrata constituye la principal posibilidad de limitar el poder de Donald Trump y recuperar el equilibrio institucional. La publicación responsabiliza tanto al mandatario como a los dirigentes de su partido por el deterioro democrático que describe en Estados Unidos.

Bajo el título “Trump ha fracasado. Hay que hacerle rendir cuentas”, el texto presenta los comicios como una oportunidad para corregir el rumbo del país. A juicio del diario, el presidente ha incumplido compromisos electorales, debilitado las instituciones y protagonizado actuaciones que califica de corrupción. También cuestiona la tolerancia republicana ante esas conductas y plantea que sus candidatos deben responder en las urnas por haber respaldado o permitido los abusos del Ejecutivo.

El editorial reconoce que el Partido Demócrata arrastra deficiencias importantes, entre ellas la falta de un programa propio coherente y convincente. Sin embargo, considera que, en esta elección, representa la única alternativa para contener los daños que atribuye a la administración Trump. Su respaldo a los demócratas se fundamenta, por tanto, en la necesidad de establecer límites al presidente durante los dos años restantes de su mandato, más que en una valoración favorable de su propuesta política.

En la jornada electoral se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, una disputa que determinará la capacidad de la oposición para ejercer vigilancia sobre el Gobierno. El periódico advierte que Trump podría seguir desafiando al Congreso, las normas y las tradiciones institucionales incluso después de los comicios. No obstante, subraya que existe una diferencia decisiva entre un Ejecutivo respaldado sin reservas por su partido y otro sometido a controles efectivos.

Para sustentar su posición, el diario hace un balance de los primeros 21 meses de gestión y asegura que el daño a la democracia y al Estado de derecho supera al causado por cualquier presidente de la era moderna. Entre los ejemplos que enumera figuran la utilización política de las leyes de seguridad nacional, el desacato a decisiones judiciales sobre deportaciones de migrantes y la transformación del Departamento de Justicia en una herramienta de represalia. También cuestiona el nombramiento en cargos clave de personas a las que describe como incompetentes y aduladoras.

Las objeciones se extienden a la política exterior. El editorial califica la guerra contra Irán de ilegal y mal calculada, y sostiene que ha consumido vidas y recursos militares mientras reduce la preparación estadounidense para futuros conflictos. Además, reprocha al presidente el distanciamiento de aliados tradicionales, al considerar que esa estrategia ha incrementado la vulnerabilidad del país. En el mismo apartado, lo acusa de debilitar a Ucrania frente a Rusia y de aproximarse al presidente ruso, Vladímir Putin.

El texto también menciona el enriquecimiento de la familia Trump y operaciones económicas que, según su valoración, habrían favorecido intereses particulares. El diario engloba esas actuaciones dentro de sus señalamientos de corrupción y las incorpora a su argumento sobre el abuso de poder. A partir de ese balance, dirige la atención hacia los representantes republicanos que han acompañado al presidente o han evitado oponerse a sus decisiones.

Para The New York Times, la responsabilidad no termina en la Casa Blanca. Su editorial describe al Partido Republicano como un “cómplice entusiasta” de la degradación de los ideales nacionales y cuestiona especialmente a sus mayorías en ambas cámaras. Les reprocha permitir que Trump ignore incluso leyes aprobadas por los propios legisladores. Por ello, plantea que los candidatos republicanos deben asumir un costo electoral tanto por las actuaciones de su partido como por aquello que no fueron capaces de impedir.

El periódico considera que numerosos dirigentes han mostrado cobardía frente a un presidente al que presenta como ávido de poder. En ese contexto, afirma que los votantes son el contrapeso disponible para exigir responsabilidades y demostrar que Trump no representa a la mayoría de los estadounidenses. La elección, sostiene, ofrece una oportunidad para expresar rechazo a una gestión que el editorial caracteriza por la incompetencia, la corrupción y el debilitamiento de los límites al Ejecutivo.

Su recomendación es votar por candidatos demócratas, aunque deja abierta la posibilidad de respaldar a los pocos republicanos que se hayan enfrentado públicamente al mandatario. El objetivo que plantea es frenar sus impulsos autoritarios y dejar claro que incumplir el deber constitucional puede poner fin a una carrera política. El llamado vincula así el resultado de las urnas con la obligación de los representantes de actuar en interés de la ciudadanía.

El editorial concluye que unas elecciones legislativas pueden convertirse en un punto de inflexión cuando una democracia se aproxima a la autocracia. Advierte que el respaldo al poder gobernante, o una eventual alteración de la voluntad popular, podría acelerar ese proceso; en cambio, un rechazo electoral abriría la posibilidad de recuperación democrática. Bajo esa premisa, The New York Times presenta las legislativas de 2026 como una oportunidad para fortalecer a Estados Unidos y recuperar los contrapesos que considera amenazados.