Unidad de Búsqueda se acerca a localizar el cuerpo del cura Camilo Torres

La directora de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas , Luz Janeth Forero, dijo a medios que la solicitud de búsqueda de Camilo Torres fue recibida por la entidad en 2019 y que, desde ese momento, comenzó la investigación.

Unidad de Búsqueda se acerca a localizar el cuerpo del cura Camilo Torres

La máxima dirigencia de ese grupo armado informó que el cuerpo de Camilo Torres fue localizado y que su identidad ya habría sido confirmada. No obstante, hasta el momento no se ha dado a conocer el lugar exacto donde se encontrarían los restos, ni quién tendría actualmente la custodia del cuerpo del sacerdote, fallecido en combate en medio del conflicto armado colombiano.

Por su parte, la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) señaló, durante una rueda de prensa realizada en horas de la tarde, que adelanta la recolección y análisis de información en el marco de su labor humanitaria, extrajudicial, neutral e imparcial. Según la entidad, estas acciones han permitido avanzar en la presunta localización del cuerpo del padre Camilo Torres Restrepo.

Camilo Torres, sacerdote, sociólogo y militante guerrillero, murió a los 37 años y se convirtió en una figura emblemática de las luchas revolucionarias en el país. Tras su muerte, su cuerpo habría quedado en poder de las Fuerzas Militares de Colombia, que durante años lo habrían utilizado como un símbolo de victoria en el contexto del conflicto armado.

La búsqueda comenzó en 2019

La UBPD precisó que la solicitud formal de búsqueda del padre Camilo Torres fue recibida en 2019. Desde entonces, la entidad puso en marcha una investigación en el marco de la búsqueda masiva y relacional, logrando avances relevantes, especialmente en los últimos dos años. Estos progresos han sido posibles gracias a la contrastación de diversas fuentes, la revisión de archivos históricos, la recopilación de testimonios y la aplicación de técnicas geomáticas, antropológicas y forenses.

Finalmente, en la tarde del 23 de enero, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó que adelanta análisis forenses de manera conjunta con la UBPD, con el objetivo de determinar si una de las muestras óseas recuperadas corresponde a Camilo Torres. La entidad aclaró, además, que hasta el momento no tiene la custodia de los restos.

Durante casi seis décadas, organizaciones sociales, sectores académicos e intelectuales han reclamado al Estado colombiano la entrega de los restos de Camilo Torres Restrepo, sacerdote y sociólogo nacido en Bogotá el 3 de febrero de 1929.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) manifestó su respaldo a que el cuerpo sea entregado a la Universidad Nacional de Colombia, institución en la que Torres fue cofundador de la Facultad de Sociología. De igual forma, colectivos y organizaciones vinculadas al llamado “camilismo” consideran que sus restos deberían reposar en esta universidad, donde se destacó como docente y como una de las figuras más influyentes del pensamiento crítico y las luchas revolucionarias del país. Torres fue, además, uno de los principales exponentes de la Teología de la Liberación en Colombia.

Colombia: un país marcado por la desaparición forzada

De acuerdo con cifras de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), en Colombia se registran al menos 135.396 personas desaparecidas como consecuencia del conflicto armado. Sin embargo, organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que esta cifra podría ser aún mayor debido al subregistro histórico.

La UBPD informó que, en los últimos años, ha logrado la recuperación de 4.303 cuerpos que podrían corresponder a personas desaparecidas en el marco del conflicto armado. Para estas labores, la entidad ha recurrido a herramientas científicas y tecnológicas de diversa índole, con el objetivo de avanzar en su identificación y garantizar una entrega digna a los familiares y buscadores.

A este panorama se suma que el Estado colombiano solo reconoció formalmente el delito de desaparición forzada y expidió la primera ley que lo tipifica en 2011, pese a que desde finales de la década de 1980 la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya lo había calificado como un crimen de lesa humanidad.

Si bien este delito ha sido perpetrado por distintos actores armados ilegales, diversas sentencias de tribunales nacionales e internacionales señalan a las fuerzas militares colombianas como principales responsables en numerosos casos. Estos fallos también han documentado la existencia de marcos legales que facilitaron violaciones a los derechos humanos, así como el respaldo político, económico y judicial de sectores empresariales, ganaderos, terratenientes y redes vinculadas al narcotráfico, entre otras élites de extrema derecha.