Cuatro muertos en las manifestaciones por las nuevas elecciones en Perú

El pueblo de ese país está en las calles, peleando por su democracia.

Cuatro muertos en las manifestaciones por las nuevas elecciones en Perú
Foto: @JuanZapata108

Los enfrentamientos en las protestas que reclaman la convocatoria anticipada de elecciones en Perú y la renuncia de la presidenta Dina Boluarte ya suman cuatro manifestantes muertos.

La última víctimas mortal fue confirmada en la provincia de Chincheros, en el departamento de Apurímac, epicentro del conflicto, confirmaron fuentes policiales de ese país.

El ciudadano que perdió la vida fue identificado como Jhonatan Lloclla, el cuarto en las protestas que comenzaron tras la detención del ex presidente Pedro Castillo por su fallido de golpe de estado y la llegada al cargo de presidenta de Dina Boluarte.

En la provincia de Chincheros, los manifestantes incendiaron el local del Ministerio Público y la comisaría, informaron a medios de prensa internacionales fuentes de la Policía Nacional de Perú (PNP).

"¡Necesitamos apoyo en Chincheros! Que venga un helicóptero para dispersar a las personas. Solo somos 30 efectivos. Ya se nos está acabando la munición, tenemos policías heridos", pidió un policía de Chincheros en un audio.

De igual manera, las autoridades aseguraron que la multitud de manifestantes de Chincheros, estimada en aproximadamente 300 personas, ha rebasado a las fuerzas del orden.

Mientras tanto, en Andahuaylas, también en Apurímac y donde ya hay dos muertos registrados, la presencia de manifestantes se ha reducido a 500 personas aproximadamente que siguen enfrentándose a las fuerzas de seguridad con cohetes, cócteles molotov y otros artefactos, según la PNP.

Para esa región, el Gobierno de Dina Boluarte, a través de su ministro de Defensa, ha anunciado que en las próximas horas se decretará el estado de emergencia para hacer frente a las manifestaciones.

Por otro lado, la PNP alertó en sus redes sociales que todos aquellos que atenten contra la integridad física de los agentes u otras personas y causen daños contra la propiedad incurrirán en un delito de disturbios, el cual es penalizado con cárcel.