Vence plazo para que el presidente Abelardo De la Espriella se reúna con el CRIC en El Pital, Cauca
Las comunidades indígenas esperan una respuesta del Gobierno para concretar un encuentro en el resguardo de El Pital, en Caldono, y abordar asuntos relacionados con la seguridad, la defensa territorial y el cumplimiento de compromisos.
La expectativa crece entre las comunidades indígenas del Cauca tras cumplirse el plazo inicial de diez días que, según la convocatoria, se había planteado para que el presidente de la República, Abelardo De la Espriella, acudiera al territorio ancestral de El Pital, en el municipio de Caldono, con el propósito de establecer un diálogo directo con las autoridades tradicionales.
La solicitud se enmarca en las conclusiones de la Cumbre Indígena y Movilización Social por la Vida, realizada entre el 11 y el 14 de octubre de 2026 en el resguardo Kweth Kina, territorio Sath Tama Kiwe, en Caldono. Durante este encuentro, organizaciones indígenas y sociales analizaron la situación de sus comunidades y definieron una agenda de interlocución con el Gobierno Nacional.
Al cierre de las jornadas, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), junto con otras organizaciones indígenas, anunció que otorgaba al mandatario un mes para sostener un diálogo directo. La petición fue acompañada por una advertencia: si no se concretaba el acercamiento dentro del plazo establecido, podrían reactivarse las movilizaciones, con una eventual convocatoria hacia Bogotá.
La petición de las autoridades indígenas contempla abordar asuntos relacionados con las garantías de seguridad para las comunidades, la protección de los territorios ancestrales, el respeto por la autonomía y el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Estado. Estos temas se encuentran entre las preocupaciones expuestas durante los encuentros organizativos en el norte del Cauca.
La controversia también está marcada por las diferencias entre el Gobierno y el Cric frente a las movilizaciones sociales. El pasado 6 de octubre, el presidente De la Espriella manifestó que su administración estaba dispuesta a dialogar con las autoridades indígenas, pero descartó negociar bajo presión, amenazas o bloqueos de vías. Además, anunció una revisión de los recursos que el Estado reporta como entregados en el marco de los acuerdos con la organización indígena. Declaraciones de la Presidencia de la República.
Por su parte, las organizaciones indígenas han insistido en la necesidad de mantener abiertos los canales de interlocución directa con el Ejecutivo. Durante la movilización del 14 de octubre en Santander de Quilichao, sus representantes reiteraron que buscan una salida mediante el diálogo y que las decisiones sobre futuras acciones colectivas dependerán de la respuesta gubernamental.
La jornada de movilización hizo parte de las conclusiones de la cumbre desarrollada en Caldono y reunió a integrantes de distintas organizaciones indígenas. El encuentro se convirtió en un escenario para expresar sus preocupaciones frente a las políticas nacionales y reclamar garantías para sus comunidades.
Mientras las autoridades tradicionales esperan avances concretos, permanece la incertidumbre sobre la fecha y las condiciones en las que podría realizarse una reunión entre el presidente y los representantes indígenas en El Pital.
La eventual instalación de una mesa de diálogo sería determinante para establecer compromisos, definir mecanismos de seguimiento y evaluar las solicitudes presentadas por las comunidades. Entretanto, una nueva movilización continúa siendo una posibilidad planteada por las organizaciones si no encuentran respuestas satisfactorias.
El desarrollo de esta situación será clave para la relación entre el Gobierno Nacional y el movimiento indígena caucano, en un departamento donde la seguridad territorial, la autonomía de los pueblos y la implementación de acuerdos siguen ocupando un lugar central en la agenda pública.