Volcán Puracé mantiene la alerta Naranja tras nueva emisión de ceniza
El Servicio Geológico Colombiano reportó persistencia de actividad sísmica, deformación del terreno y cambios en los gases volcánicos. Entre el 2 y el 3 de septiembre también se registró una emisión de ceniza.
El volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos continúan en estado de alerta Naranja, de acuerdo con el más reciente boletín del Servicio Geológico Colombiano (SGC), que advierte que los diferentes parámetros de monitoreo permanecen en niveles elevados y representan una alteración importante de la dinámica volcánica.
Durante las últimas horas, los instrumentos del SGC registraron un predominio de señales relacionadas con el movimiento de fluidos dentro de los conductos volcánicos, especialmente señales de tipo tremor, localizadas bajo el cráter del Puracé y a profundidades menores de cuatro kilómetros.
También continúa la actividad sísmica asociada al fracturamiento de roca, conocida como sismicidad volcano-tectónica. La mayoría de estos eventos se ubicaron entre 13 y 19 kilómetros al nororiente del volcán, a profundidades de entre 7 y 11 kilómetros. El evento de mayor magnitud alcanzó 2,7 ML.
Nueva emisión de ceniza
Uno de los hechos destacados en el último reporte es la emisión de ceniza registrada desde las 2:00 de la tarde del 2 de septiembre y hasta la hora de publicación del boletín.
Sin embargo, las condiciones climáticas adversas impidieron establecer la altura alcanzada por la columna de ceniza.
El monitoreo también evidencia que continúan las emisiones de dióxido de azufre (SO₂) y que persiste una tendencia ascendente en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) medidas en el suelo.
A esto se suma la continuidad de un proceso de deformación lenta del terreno en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
Por otra parte, el SGC indicó que, según la información satelital disponible, no se han identificado anomalías térmicas asociadas al fondo del cráter.
El nivel de alerta continúa en Naranja
El Servicio Geológico Colombiano explicó que, durante las últimas semanas, los valores registrados mediante las diferentes metodologías de monitoreo corresponden a los máximos alcanzados recientemente y superan ampliamente las líneas base de comportamiento.
Por esta razón, el organismo considera que existe una alteración importante en la dinámica del sistema volcánico y mantiene la alerta Naranja.
El SGC aclaró que mientras permanezca este nivel de alerta pueden presentarse fluctuaciones temporales en la actividad. Es decir, los parámetros pueden disminuir durante algunos momentos sin que esto signifique necesariamente que el volcán haya regresado a condiciones estables.
Para pasar nuevamente a alerta Amarilla, será necesario que los parámetros monitoreados permanezcan estables durante un periodo prudencial y que las tendencias observadas permitan establecer una condición de estabilidad confiable.