Abrazo a la Vida»: Homenaje espiritual y exigencia de paz a tres semanas de la masacre en El Túnel, Cajibío

La Unidad de Restitución de Tierras lideró un acto espiritual y simbólico en Cajibío para honrar a las víctimas de la masacre ocurrida el pasado 25 de abril en el sector El Túnel.

Abrazo a la Vida»: Homenaje espiritual y exigencia de paz a tres semanas de la masacre en El Túnel, Cajibío

Veintiún días después de la cruel matanza perpetrada en el sector conocido como El Túnel, ubicado en la jurisdicción del municipio de Cajibío, pleno corredor de la vía Panamericana, la Unidad de Restitución de Tierras, URT, lideró una conmovedora jornada simbólica, mística y espiritual.

El objetivo central fue honrar la memoria de las veintiuna personas que perdieron la vida el pasado 25 de abril, cuando presuntos disidentes de la estructura Jaime Martínez del Estado Mayor Central de las Farc abrieron fuego de manera indiscriminada contra un bus tipo chiva de transporte público en un retén ilegal.

La actividad, denominada “Abrazo a la Vida”, congregó en el sitio exacto de la tragedia al director general de la entidad, el líder indígena nasa Giovani Yule; a las autoridades ancestrales del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC; a defensores de derechos humanos, habitantes rurales y delegados de múltiples instituciones del Estado. Todos ellos acudieron con velas encendidas, pañuelos blancos y ofrendas florales para arropar a las familias de las víctimas y rechazar de manera unánime el escalonamiento de la guerra en el suroccidente del país.

Armonización indígena y clamor católico en el sitio de la tragedia

La agenda de conmemoración combinó la espiritualidad propia de las comunidades del Cauca. En un primer momento, mayores y mayoras de los resguardos indígenas locales encabezaron un ritual de armonización para limpiar el territorio del rastro de muerte dejado por las balas. Posteriormente, se ofició una eucaristía católica a cargo de un párroco del vecino municipio de Piendamó, quien oró por el descanso de los fallecidos, entre los que se encontraban reconocidos pobladores de la región como José Ciro Puliche (de 61 años), Teodomira Salazar Navia (de 78 años) y la joven Daniela Valencia Holguín (de 26 años).

Durante este espacio, el director Giovani Yule se dirigió con vehemencia a los asistentes y medios de comunicación. El alto funcionario, que ha padecido en carne propia los embates de la violencia en el Cauca, instó a la sociedad colombiana a no guardar silencio ni acostumbrarse a estos episodios de barbarie.
«No dejes que el terror y las acciones violentas e irracionales apaguen la esperanza. Hacemos un llamado categórico a movilizarnos por la defensa de la vida y el trabajo; debemos seguir caminando la palabra y defendiendo el derecho fundamental que tienen los seres humanos a convivir en paz», manifestó con firmeza.

En sus declaraciones públicas difundidas por los canales institucionales de la URT, Yule insistió en que «la vida es sagrada y el terrorismo nunca será el camino», recalcando que las víctimas eran campesinos desarmados completamente ajenos a las disputas territoriales de los actores armados.

Respaldo en territorio: El traslado a la vereda La Pedregosa

Tras culminar los actos fúnebres e institucionales sobre la vía Panamericana, la comitiva estatal, junto con los equipos psicosociales de la entidad, se desplazó hacia la vereda La Palma del corregimiento de La Pedregosa, zona rural de Cajibío de donde procedían la mayoría de los ocupantes de la chiva atacada.

En este asentamiento, marcado por el miedo y la consternación, se llevaron a cabo asambleas comunitarias. La Unidad aprovechó la visita para revisar los expedientes y dar continuidad a las demandas de restitución de tierras que históricamente se gestionan en este municipio para reparar el despojo legal y material sufrido por familias víctimas de la violencia. Vecinos de la zona denunciaron ante la delegación el temor que persiste en el ambiente tras los trágicos hechos.

Finalmente, mientras los portavoces de la entidad gubernamental ratificaron que mantendrán un acompañamiento integral y permanente a los núcleos familiares afectados, los líderes comunitarios del Cauca lanzaron un SOS al . Exigieron de manera prioritaria que se fortalezcan las garantías de seguridad mediante la presencia de la Fuerza Pública, frenando las incursiones y las mal llamadas «limpiezas sociales» de los grupos insurgentes para proteger eficazmente las vidas de la población civil rural.