Amenazas obligan a cancelar 236 partidos de fútbol en el norte del país

La Liga Departamental tomó la decisión ante el clima de incertidumbre generado por mensajes amenazantes. La suspensión busca proteger la integridad de deportistas, jueces y directivos vinculados a las competencias.

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Amenazas obligan a cancelar 236 partidos de fútbol en el norte del país

Luego de que los padres de familia manifestaran temor y preocupación ante la circulación de panfletos amenazantes dirigidos a jugadores, árbitros y aficionados, la Liga de Fútbol del Atlántico decidió suspender 236 partidos programados para el sábado 20 y el lunes 22 de junio. Esta medida preventiva se tomó con el fin de garantizar la seguridad de todos los involucrados en los encuentros que estaban previstos para disputarse en los municipios de Barranquilla y Soledad.

Los panfletos amenazantes, difundidos principalmente por redes sociales, generaron una fuerte inquietud entre los padres, quienes expresaron su decisión de enviar a sus hijos únicamente a entrenamientos, evitando que participaran en los partidos por miedo a posibles actos violentos. Ante esta situación, la Liga departamental consideró necesario postergar todos los encuentros hasta nueva fecha, que aún está por definirse.

Las intimidaciones habrían sido promovidas por un grupo autodenominado “La Nueva Generación Los del Puto Freseo”, que en sus comunicados hizo advertencias directas e incriminatorias contra varias personas vinculadas al fútbol, especialmente en el municipio de Soledad. No solo individuos fueron señalados como objetivos, sino también clubes, escuelas de formación deportiva y la propia liga, lo que evidenció la gravedad de las amenazas y el riesgo latente para la comunidad futbolística local.

Ante estos hechos, la Liga del Atlántico emprendió inmediatamente acciones denunciando formalmente la situación ante las autoridades competentes, solicitando medidas que garanticen la integridad de jugadores, árbitros, dirigentes y aficionados. La respuesta de las autoridades policiales no se hizo esperar: la Policía Metropolitana de Barranquilla informó que ya iniciaron las investigaciones correspondientes y reforzaron el acompañamiento en las diferentes canchas y escenarios deportivos tanto en Barranquilla como en Soledad.

En un comunicado oficial, la Policía Nacional reveló que sus unidades de Prevención y Educación Ciudadana han intensificado las actividades comunitarias en los espacios deportivos, buscando fortalecer la seguridad y promover la convivencia pacífica. Estas acciones incluyen acercamientos constantes con entrenadores, docentes, padres de familia, deportistas y la comunidad en general, con el propósito de fomentar una cultura de prevención y autocuidado.

Durante estas jornadas, se entregan recomendaciones orientadas a proteger especialmente a niños, niñas y adolescentes. Se insta a los ciudadanos a no suministrar información personal a desconocidos, mantener supervisión permanente sobre los menores y reportar de manera oportuna cualquier situación sospechosa que pueda poner en riesgo su integridad. Este enfoque preventivo busca asegurar que los ámbitos deportivos sean espacios seguros y libres de violencia.

El brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó el compromiso institucional con la protección de la niñez y adolescencia. Señaló que mantienen una presencia constante en escenarios deportivos y comunidades, desarrollando actividades de orientación, acompañamiento y prevención que contribuyen a fortalecer la seguridad y la convivencia ciudadana en Barranquilla y su área metropolitana.

Esta situación ha puesto en evidencia la necesidad de redoblar esfuerzos entre autoridades, organizaciones deportivas y la comunidad para garantizar que el deporte siga siendo una herramienta de desarrollo social y convivencia sana. La suspensión de los 236 partidos es una medida que refleja la prioridad absoluta por la seguridad y bienestar de todos los actores involucrados, mientras se trabaja para erradicar las amenazas y restablecer la normalidad en el fútbol regional.

En conclusión, la unión entre padres, autoridades y la Liga de Fútbol del Atlántico resulta fundamental para enfrentar estas intimidaciones y proteger a la juventud futbolística. La pronta actuación policial y la colaboración comunitaria serán claves para superar este momento crítico y asegurar que los campos deportivos vuelvan a ser lugares seguros donde predomine el respeto y la pasión por el fútbol.