Comunidades denuncian expansión y control del ELN en municipios del Macizo Colombiano, al sur del Cauca

Habitantes de La Vega, La Sierra y Bolívar alertaron sobre retenes, restricciones y normas impuestas por el frente Manuel Vásquez Castaño del ELN en varias zonas del sur del Cauca.

Comunidades denuncian expansión y control del ELN en municipios del Macizo Colombiano, al sur del Cauca




El control territorial del Ejército de Liberación Nacional, ELN, sobre varios municipios del Macizo Colombiano sigue generando preocupación entre las comunidades del sur del Cauca. Comerciantes, campesinos y líderes sociales denunciaron que en localidades como La Vega, La Sierra y Bolívar son los integrantes de esta organización armada ilegal quienes imponen normas, restricciones y controles sobre la población civil.

De acuerdo con los testimonios conocidos por esta casa periodística, el frente Manuel Vásquez Castaño del ELN mantiene una fuerte presencia en esta región del departamento, donde ejerce control sobre corredores estratégicos y comunidades rurales. Diversos informes de derechos humanos y reportes oficiales también han advertido sobre el fortalecimiento de esta estructura armada en municipios del Macizo Colombiano.

Las denuncias señalan que los habitantes deben someterse a controles permanentes instalados en las vías de acceso a los municipios.

“Cuando uno entra a La Vega, lo primero que encuentra es un retén de ellos. Le piden documentos, revisan los vehículos y hasta las pertenencias. Incluso hay personas que aseguran que deben portar carnés expedidos por los mismos guerrilleros”, relataron líderes campesinos que solicitaron reserva de identidad por temor a represalias.

Los pobladores también aseguran que el ELN ha incrementado su presencia armada durante las últimas semanas, pese a que en algunos sectores existe presencia del Ejército Nacional.

“Aunque hay militares en la zona, la gente sabe perfectamente quién manda realmente. Los guerrilleros recorren los pueblos durante el día y en las noches empiezan a regir las normas que ellos imponen”, denunció un comerciante del municipio de Bolívar.

Según las comunidades, una de las restricciones más severas es la prohibición de movilizarse durante la noche por carreteras y caminos rurales del Macizo Colombiano.

“Después de cierta hora nadie puede salir. La persona que incumpla las reglas corre un enorme riesgo. Por eso toda la actividad comercial y campesina debe hacerse durante el día”, indicaron varios habitantes, quienes además denunciaron el cobro de cuotas económicas para permitir el funcionamiento de negocios y actividades productivas.

Las denuncias también apuntan a que el ELN estaría fortaleciendo mecanismos de control social mediante reuniones obligatorias con la comunidad.

Habitantes de la zona aseguraron que a finales de abril guerrilleros convocaron a pobladores del corregimiento de El Palmar, en jurisdicción de La Vega, para informar nuevas disposiciones relacionadas con horarios nocturnos, funcionamiento de establecimientos públicos y otras normas de convivencia impuestas por el grupo armado.

“Comerciantes, estudiantes, contratistas, campesinos y hasta funcionarios públicos tuvieron que asistir a esa reunión para escuchar las reglas que debían cumplir”, señalaron líderes sociales de la región.

De acuerdo con las comunidades, el objetivo de estas acciones sería consolidar el control territorial del ELN y evitar el ingreso de otras estructuras armadas ilegales, especialmente las disidencias de las Farc, con las que se disputan corredores estratégicos para el narcotráfico y otras economías ilegales.

En distintos informes, organizaciones sociales y entidades defensoras de derechos humanos han advertido que el frente Manuel Vásquez Castaño mantiene presencia histórica en municipios como La Vega, Bolívar, Almaguer, San Sebastián, Rosas y La Sierra.

Incluso, en meses recientes se conocieron denuncias sobre reuniones organizadas por integrantes del ELN con comunidades indígenas y campesinas del Macizo Colombiano para cuestionar la presencia del Ejército Nacional en la zona.

Mientras tanto, habitantes del sur del Cauca expresaron temor por el aumento de las restricciones, amenazas y controles impuestos por este grupo armado ilegal, situación que continúa afectando la movilidad, la economía y la tranquilidad de las comunidades campesinas de esta región del país.