“La democracia no se posesiona entre fusiles”: Vicepresidente del Senado pide a Abelardo de la Espriella jurar el cargo en el Congreso

El congresista hizo este llamado para evitar que se profundice la división entre los colombianos durante el inicio del nuevo gobierno de Firmes por la Patria.

“La democracia no se posesiona entre fusiles”: Vicepresidente del Senado pide a Abelardo de la Espriella jurar el cargo en el Congreso

En medio de la polémica por la ceremonia de posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, el vicepresidente del Senado, Alejandro Ocampo, hizo un enérgico llamado a respetar la institucionalidad y realizar la juramentación en el Congreso, rechazando cualquier intento de involucrar a las Fuerzas Militares en una disputa política.

“La democracia no se posesiona entre fusiles”, afirmó Ocampo durante su intervención pública, destacando que la toma de mando debe ser un acto de unidad nacional y no una demostración de fuerza ni un espectáculo que comprometa la neutralidad de las instituciones castrenses. El senador subrayó que la legitimidad del nuevo gobierno se funda en la Constitución, las instituciones democráticas y la voluntad popular, no en la exhibición o el respaldo militar.

El vicepresidente del Senado cuestionó la propuesta de llevar la ceremonia a un escenario militar y señaló que esto pone a las Fuerzas Militares en una posición sumamente incómoda e innecesaria. “Mientras no se produzca la posesión presidencial formal, el comandante supremo de las Fuerzas Militares es el presidente en ejercicio, Gustavo Petro. ¿Qué deben hacer los militares? ¿Rendir honores sin autorización y arriesgarse a investigaciones disciplinarias? ¿O abstenerse y ser vistos como desobedientes al nuevo mandatario? Esta disyuntiva nunca debió surgir”, explicó Ocampo, insistiendo en que las Fuerzas Militares son instituciones apolíticas que deben mantenerse alejadas de conflictos políticos internos.

Asimismo, el senador advirtió sobre el alto costo logístico y operativo que implicaría trasladar la ceremonia fuera del Capitolio Nacional, señalando que movilizar a legisladores, representantes del Gobierno, delegaciones diplomáticas y demás actores institucionales representaría un gasto innecesario en un momento en que el país enfrenta múltiples urgencias sociales y económicas. “Romper con la tradición constitucional implica complejidades evitables que no contribuyen al bienestar nacional”, afirmó.

Alejandro Ocampo enfatizó que el símbolo que representaría una posesión presidencial en instalaciones militares podría interpretarse de forma errónea, dando la impresión de que el poder gubernamental se impone a través de las armas, lo cual va en contra de los principios fundamentales de la democracia colombiana. “Los gobiernos democráticos comienzan respaldados por la Constitución y por el pueblo, y ese respaldo se formaliza en el Congreso, que representa la soberanía popular”, señaló.

Como solución, el vicepresidente del Senado propuso una vía para preservar la institucionalidad y, a la vez, respetar las preferencias del señor De la Espriella. “Le hago una invitación respetuosa: posesiónese en el Capitolio Nacional, donde lo espera la democracia colombiana; luego, si desea rendir un homenaje o reconocimiento a las Fuerzas Militares, puede hacerlo en el batallón o en cualquier lugar que estime conveniente. Nadie le impide ese acto, pero debemos evitar exponer a las Fuerzas Militares a tensiones políticas que no les corresponden”, manifestó.

Finalmente, Ocampo reiteró que las Fuerzas Militares no deben ser escenario de disputas políticas y llamó a fortalecer la institucionalidad mediante el respeto irrestricto a la Constitución y al funcionamiento adecuado de cada poder del Estado, garantizando así que la transmisión del mando presidencial sea una muestra clara de democracia y legalidad.

Con estas declaraciones, el vicepresidente del Senado busca evitar que la posesión presidencial se convierta en un episodio divisorio y complicado, invitando a respetar las tradiciones y normas democráticas que han guiado al país durante décadas y proteger la neutralidad y honorabilidad de las Fuerzas Militares en Colombia.