Popayán se ahoga entre basura: protestas ciudadanas, bloqueos y alerta sanitaria agravan la crisis
La acumulación de residuos en distintos sectores de Popayán provocó bloqueos comunitarios, protestas ciudadanas y una creciente preocupación por las consecuencias sanitarias que enfrenta la capital caucana. ¿A la alcaldía le quedó grande este problema?
La crisis por la acumulación de residuos sólidos en la ciudad de Popayán dejó de ser únicamente un problema operativo para convertirse en un conflicto social que cada día genera mayor inconformidad entre miles de habitantes que aseguran sentirse abandonados frente a una emergencia que ya afecta la salud, la movilidad y la calidad de vida.
Durante los últimos días, habitantes de diferentes barrios comenzaron a realizar protestas y bloqueos ante la falta de recolección oportuna de residuos, situación que provocó escenas poco habituales en varios sectores de la ciudad, donde montañas de basura comenzaron a ocupar calles, separadores viales, zonas verdes, parques y espacios públicos.
Uno de los episodios más visibles ocurrió en el sector de Pomona, al oriente de la ciudad, donde residentes decidieron bloquear vías utilizando bolsas de basura acumuladas como mecanismo de presión para exigir soluciones inmediatas.
La inconformidad también se extendió hasta barrios como Retiro Bajo, donde familias enteras participaron en jornadas comunitarias improvisadas que terminaron convirtiendo las principales vías de acceso en puntos de protesta debido a la acumulación de residuos.
Los habitantes aseguran que la problemática se volvió insostenible porque, aunque continúan pagando normalmente el servicio público, la frecuencia de recolección disminuyó considerablemente, provocando la aparición de malos olores, proliferación de insectos, presencia de lixiviados y preocupación por posibles afectaciones sanitarias.
La situación llevó a las autoridades municipales a declarar una alerta sanitaria preventiva con el propósito de implementar acciones extraordinarias orientadas a reducir riesgos para la salud pública.
Desde la administración municipal se anunciaron labores especiales de inspección, limpieza, vigilancia epidemiológica y desinfección en sectores urbanos y rurales mientras se intenta controlar la emergencia.
El origen de la crisis estaría relacionado con las dificultades operativas que enfrenta el sistema de recolección luego de varios hechos de orden público registrados en corredores utilizados por los vehículos compactadores para llegar al relleno sanitario Los Picachos.
Empresas responsables del servicio advirtieron que ataques armados, amenazas y presiones ilegales contra la operación afectaron significativamente la prestación normal del servicio, obligando a modificar rutas, implementar contingencias y reducir frecuencias de recolección.
Como consecuencia, las autoridades tuvieron que reforzar esquemas de acompañamiento policial para garantizar el tránsito de vehículos recolectores no solamente de Popayán, sino también de municipios vecinos cuyos residuos terminan siendo depositados en el mismo relleno sanitario.
La Secretaría de Salud alertó que el incremento de residuos acumulados podría favorecer enfermedades respiratorias, gastrointestinales, contaminación ambiental y proliferación de vectores, afectando principalmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Mientras las protestas continúan extendiéndose a nuevos sectores, ciudadanos insisten en que la problemática no es reciente y aseguran que las fallas recurrentes en la recolección terminaron desencadenando una situación que hoy mantiene a gran parte de la capital caucana enfrentando una de las crisis sanitarias más complejas de los últimos años.