Una pantalla gigante y un solo corazón: habitantes de los Bloques de Moscopán fortalecen la convivencia a través del fútbol
Así es como la comunidad de esta legendaria unidad residencial apoayan a la selección durante el mundial.
Lo que comenzó con varios metros de tela blanca, una escalera y la iniciativa de un grupo de líderes comunitarios, terminó convirtiéndose en una verdadera fiesta de convivencia y unión entre los habitantes de los tradicionales bloques de Moscopán, en la comuna cuatro de Popayán.
La noche de este martes 23 de junio, decenas de familias salieron de sus apartamentos, bajaron sillas, poltronas e incluso pequeñas mesas para reunirse en la cancha de la unidad residencial y disfrutar, como una sola familia, del partido en el que la Selección Colombia se impuso a la República Democrática del Congo.
La iniciativa fue liderada por la presidenta del Consejo de Propietarios, Eliana Cataño, y la administradora de la unidad, Nancy Ramos, quienes impulsaron la construcción de una pantalla gigante artesanal sobre uno de los costados de las edificaciones, con el propósito de brindar un espacio de sano esparcimiento para los residentes.
Con creatividad y mucho entusiasmo, los organizadores adecuaron una enorme superficie con tela blanca que sirvió de pantalla para proyectar el encuentro futbolístico. La imagen, visible desde diferentes puntos del conjunto, se convirtió en una especie de tribuna improvisada donde niños, jóvenes, adultos y adultos mayores compartieron una noche llena de emoción y compañerismo.
“Como presidenta del Consejo de Propietarios, y de la mano con la señora administradora Nancy Ramos, trabajamos para que las familias de nuestra unidad cuenten con actividades lúdicas que permitan fortalecer una sana convivencia. Qué mejor motivo que el partido de nuestra selección para tener un espacio de diversión en torno al fútbol”, manifestó Eliana Cataño.
A medida que avanzaba la jornada, más residentes se sumaban al encuentro comunitario. La cancha se convirtió en un escenario de integración donde vecinos que habitualmente apenas cruzaban un saludo pudieron compartir experiencias, conversar y disfrutar de una actividad diferente.
La emoción aumentó con cada jugada del combinado nacional. Los aplausos y expresiones de alegría acompañaron el desarrollo del encuentro, generando un ambiente de respeto y fraternidad que fue destacado por los asistentes.
Para Nancy Ramos, este tipo de espacios permiten fortalecer los vínculos comunitarios y promover una mayor participación de los residentes en las actividades del conjunto.
“Buscamos fortalecer la sana convivencia entre las familias que residen en nuestra unidad, con el fin de que se apersonen del conjunto y contribuyan así a sacarlo adelante”, señaló.
La experiencia dejó una huella positiva entre los habitantes, quienes coincidieron en la importancia de seguir promoviendo actividades que fortalezcan la unión vecinal y el sentido de pertenencia hacia este tradicional sector de la capital caucana.