Volcán Puracé: ¿qué podría pasar en Popayán si se registra una erupción?
El volcán Puracé permanece en alerta Naranja y continúa mostrando cambios en su actividad sísmica, emisión de gases y ceniza.
El volcán Puracé continúa bajo alerta Naranja, en medio de un proceso de cambios importantes en su comportamiento que es monitoreado permanentemente por el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
La situación ha generado preocupación entre los habitantes de Popayán y otros municipios del Cauca, especialmente ante las versiones que circulan en redes sociales sobre lo que podría ocurrir si el volcán llegara a hacer erupción.
Para aclarar estas dudas y explicar los escenarios posibles, Andrés Narváez, geógrafo del área de monitoreo volcánico del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, participó en un espacio de apropiación social del conocimiento en el que se abordó la actividad actual del Puracé y el mapa de amenaza volcánica.
¿Qué significa que el Puracé esté en alerta Naranja?
Narváez explicó que las alertas volcánicas son una manera de resumir el estado y comportamiento de un volcán a partir de la información obtenida mediante las redes de monitoreo.
En Colombia existen cuatro niveles de alerta y el Puracé se encuentra actualmente en Naranja, un nivel que refleja cambios importantes en diferentes parámetros de la actividad volcánica.
El volcán es vigilado las 24 horas del día mediante una red que permite analizar, entre otros aspectos, la actividad sísmica, los gases, las emisiones de ceniza y la deformación del terreno.
"Todo esto en conjunto es lo que motiva una alerta volcánica", explicó el geógrafo.
Uno de los aspectos que actualmente genera especial atención es la actividad sísmica relacionada con el movimiento de fluidos y el fracturamiento de roca dentro del sistema volcánico.
A esto se suman las emisiones de gases, especialmente dióxido de azufre, y la presencia de ceniza que ha sido percibida incluso en Popayán.
¿Por qué en Popayán se siente el olor y llega la ceniza?
Una de las razones por las que la actividad del Puracé puede sentirse en Popayán tiene que ver con la dirección de los vientos.
De acuerdo con Narváez, los vientos predominantes se desplazan hacia el occidente y encuentran un corredor que conecta la zona del volcán con Popayán y posteriormente con el Pacífico.
Por esta razón, los materiales que son transportados por el viento, como gases y partículas de ceniza, pueden llegar hasta la ciudad.
El dióxido de azufre es un gas incoloro e inodoro, pero cuando entra en contacto con determinadas condiciones de humedad puede generar compuestos que producen irritación y olores fuertes.
Habitantes de zonas cercanas al volcán han reportado síntomas como irritación en los ojos y un fuerte olor similar al de huevo, situaciones que deben ser reportadas a las autoridades y contrastadas con la información oficial.
¿El Puracé podría pasar a alerta Roja?
La alerta Naranja significa que el volcán presenta una actividad importante y que existe una evolución que debe continuar siendo vigilada.
Sin embargo, estar en alerta Naranja no significa que una erupción sea inevitable ni que vaya a ocurrir de manera inmediata.
Narváez explicó que el monitoreo busca identificar precisamente si el comportamiento del volcán aumenta, disminuye o cambia.
Para ello se analiza de manera permanente la sismicidad, los gases, las emisiones de ceniza, la deformación y otros parámetros.
Si esos cambios llegaran a indicar una evolución hacia un proceso eruptivo inminente, las autoridades podrían modificar el nivel de alerta.
Por ahora, el llamado es a mantenerse informados a través de los boletines oficiales y no basarse en rumores o cadenas que circulan en redes sociales.
¿Qué podría lanzar el volcán durante una erupción?
El mapa de amenaza volcánica permite establecer los posibles fenómenos que podrían presentarse y hasta dónde podrían llegar, tomando como referencia la historia geológica del volcán.
Entre los fenómenos asociados a una erupción se encuentran:
- Flujos de lava.
- Flujos piroclásticos, compuestos por gases, ceniza y fragmentos volcánicos a altas temperaturas.
- Flujos de lodo o lahares.
- Caída de ceniza.
- Proyectiles balísticos, que son fragmentos de roca expulsados desde el volcán.
- Emisión de gases volcánicos.
La distribución de estos fenómenos no es igual en todo el territorio. Algunos tienen un alcance mucho más cercano al cráter, mientras que otros, como la ceniza, pueden ser transportados por el viento a distancias mucho mayores.
¿La lava del Puracé llegaría hasta Popayán?
Esta es una de las principales dudas que ha surgido entre los habitantes de la ciudad.
La respuesta es no debe asumirse que la lava recorrería el camino desde el cráter hasta Popayán.
El mapa de amenaza volcánica establece diferentes zonas dependiendo del tipo de fenómeno y de su alcance histórico y geológico.
La zona de mayor amenaza se encuentra alrededor del volcán y corresponde principalmente al área que podría verse afectada directamente por fenómenos como flujos piroclásticos, lava, proyectiles balísticos y otros materiales.
Popayán, en cambio, se encuentra ubicada en una zona de amenaza volcánica baja.
Esto no significa que la ciudad esté completamente aislada de los efectos de una eventual erupción. Significa que los fenómenos de mayor impacto y alcance directo no tienen el mismo comportamiento en la ciudad que en las zonas más cercanas al cráter.
Entonces, ¿cómo podría afectar una erupción a Popayán?
El principal escenario de afectación para Popayán estaría relacionado con fenómenos capaces de desplazarse a mayores distancias, especialmente la caída de ceniza y el transporte de gases y partículas por los vientos.
La intensidad de esa afectación dependería del tipo y magnitud de una eventual erupción, así como de factores como la dirección y velocidad de los vientos.
Una erupción también podría generar impactos sobre diferentes actividades de la ciudad y del departamento, dependiendo de la cantidad de ceniza emitida y de las condiciones atmosféricas.
Por eso, aunque Popayán se encuentre en una zona de amenaza baja en el mapa volcánico, la ciudad no está completamente desconectada del fenómeno volcánico.
La caída de ceniza puede afectar la calidad del aire, la visibilidad, actividades agrícolas, fuentes de agua, movilidad y otros servicios, dependiendo de la cantidad de material que llegue al territorio.
¿Y los flujos de lodo pueden llegar a Popayán?
Los lahares o flujos de lodo representan otro de los fenómenos que deben analizarse.
Estos materiales pueden desplazarse por los ríos, quebradas y demás redes de drenaje que nacen o atraviesan las zonas influenciadas por el volcán.
Por eso, el mapa de amenaza no solamente analiza una distancia en línea recta desde el cráter. También estudia la topografía y los cauces por donde podrían desplazarse estos materiales.
Un aspecto importante es que las condiciones meteorológicas pueden modificar algunos escenarios.
Por ejemplo, una erupción durante una temporada de lluvias podría generar condiciones diferentes debido a la presencia de mayores cantidades de agua que podrían interactuar con materiales volcánicos y favorecer la generación o movilidad de flujos de lodo.
Popayán y la historia de los volcanes
El Cauca es un territorio con una alta complejidad geológica. La región está atravesada por estructuras tectónicas y cuenta con varios centros volcánicos.
La cadena volcánica Los Coconucos está conformada por 15 centros eruptivos, entre ellos el Puracé.
Además, el departamento tiene otros sistemas volcánicos como el Sotará y el Nevado del Huila.
Precisamente, el Nevado del Huila tuvo un proceso de reactivación que comenzó en 2007 y posteriormente produjo erupciones y flujos de lodo.
El Puracé también tiene antecedentes históricos de actividad.
El mapa de amenaza: una herramienta para tomar decisiones
El mapa de amenaza volcánica no es una predicción de que una determinada erupción vaya a ocurrir.
Es una herramienta científica que reúne información sobre las erupciones anteriores, los depósitos encontrados en el territorio y el comportamiento de los diferentes fenómenos volcánicos.
Con esta información se establecen zonas de amenaza alta, media y baja.
La zona de amenaza alta se encuentra principalmente alrededor del volcán y comprende sectores que podrían ser alcanzados por fenómenos de mayor peligrosidad.
Existe además una zona de amenaza media y una zona de amenaza baja, en la que se encuentra Popayán.
La utilidad de este mapa está en permitir que las autoridades conozcan qué comunidades, vías, viviendas, infraestructura y ecosistemas podrían estar expuestos ante diferentes escenarios.
¿Qué debe hacer la ciudadanía?
Ante la actual alerta Naranja, el llamado de los expertos es a mantener la calma, pero también a tomar en serio la información oficial.
La recomendación principal es consultar los reportes del Servicio Geológico Colombiano y de las autoridades de gestión del riesgo, evitando compartir información no verificada.
También es importante que las comunidades conozcan el mapa de amenaza volcánica, identifiquen las zonas donde viven y conozcan las rutas y protocolos establecidos por las autoridades.
La actividad del Puracé continúa siendo monitoreada permanentemente y cualquier cambio significativo en su comportamiento será evaluado por los organismos científicos.
Una eventual erupción no significa que la lava vaya a llegar hasta Popayán. Los escenarios de afectación dependen del tipo de fenómeno que se produzca, su magnitud, la topografía y las condiciones atmosféricas.
Por ahora, la prioridad es seguir de cerca la evolución del volcán y permitir que la información científica oriente las decisiones de las autoridades y de la comunidad.