"Apagón" en la sala de prensa: El día que Trump cerró las puertas de la Casa Blanca a sus mayores críticos

El anuncio, publicado por el mandatario en su red social Truth, no fue un frío comunicado de prensa institucional, sino una explosión de retórica en su prosa más característica.

"Apagón" en la sala de prensa: El día que Trump cerró las puertas de la Casa Blanca a sus mayores críticos

No hubo cadenas en las puertas de la Avenida Pensilvania, ni guardias escoltando a los reporteros hacia la salida. En la era de Donald Trump, las sentencias históricas se dictan a golpe de pulgar desde un teléfono móvil. Este viernes, el presidente de Estados Unidos cruzó una línea roja inédita en la historia democrática moderna del país: decretar el veto total y con "efecto inmediato" a tres de los medios de comunicación más influyentes de Washington.

Las cámaras de CNN, los micrófonos de MS NOW (la cadena de corte progresista antes conocida como MSNBC) y las libretas de Politico ya no son bienvenidos en el corazón del poder ejecutivo estadounidense.

El anuncio, publicado por el mandatario en su red social Truth, no fue un frío comunicado de prensa institucional, sino una explosión de retórica en su prosa más característica. Para Trump, no se trata de censura, sino de una purga contra lo que él denomina la maquinaria de las "noticias falsas".

Los señalados y las acusaciones

En su mensaje, el presidente repartió agravios personalizados para cada uno de los expulsados. A la CNN le colgó su ya tradicional etiqueta de fábrica de "fake news". Sobre MS NOW, se mofó de su reciente cambio de marca, asegurando que fue un intento desesperado por maquillar su "falta de audiencia y credibilidad".

Sin embargo, el dardo más punzante fue dirigido al medio digital Politico. Trump justificó su expulsión acusándolo de ser el beneficiario de lo que calificó como un acto de "corrupción" de la administración anterior: una supuesta suscripción gubernamental de 8 millones de dólares otorgada bajo el mandato de Joe Biden para, en palabras del republicano, mantenerlos "a flote".

"Los medios de comunicación no deberían poder escribir o informar constantemente sobre FICCIÓN y MENTIRAS al cubrir al presidente de los Estados Unidos, a la Administración Trump o a los Estados Unidos de América", sentenció el mandatario.

La sombra de la Primera Enmienda y una amenaza en el aire

Desde su regreso al Despacho Oval, la relación entre Trump y el cuarto poder había sido una olla a presión. No obstante, esta decisión transforma la hostilidad verbal en una política de exclusión física que carece de precedentes. Bloquear el acceso a la sede del gobierno a medios que resultan incómodos rompe con décadas de tradición y respeto a la pluralidad en la sala de prensa James S. Brady.

El pulso, inevitablemente, está destinado a abandonar el terreno de las redes sociales para librarse en los tribunales. Expertos juristas ya anticipan lo que podría convertirse en el caso definitivo sobre la Primera Enmienda de esta generación. ¿Hasta qué punto puede un presidente negar el acceso a la información pública basándose en su animadversión hacia la línea editorial de un medio?

Mientras los abogados afilan sus demandas en defensa de la libertad de expresión, en las redacciones de Washington resuena el eco de la última línea del mensaje presidencial de este viernes. Una advertencia que pende como una espada de Damocles sobre el resto del ecosistema mediático: "Pronto seguirán otros medios de noticias falsas".

La Casa Blanca tiene ahora tres asientos vacíos, pero el mensaje para quienes aún ocupan los demás es claro: el silencio, o el exilio.