El “golazo” político que señalan las fuentes: Enrique Gómez habría impulsado a Faber Muñoz a la Secretaría de la Comisión de Paz
Fuentes de alta credibilidad señalan al senador de Salvación Nacional como uno de los principales impulsores del regreso del exrepresentante caucano al Congreso.
La elección es legal, pero abre un debate sobre poder, burocracia y los altos ingresos que paga el Estado mientras las fronteras ideológicas parecen hacerse más pequeñas cuando se trata de repartir espacios institucionales.
Faber Alberto Muñoz Cerón volvió al Congreso de la República.
El exrepresentante a la Cámara por el Cauca fue elegido el pasado 8 de septiembre de 2026 como secretario de la Comisión Legal de Paz y Posconflicto del Senado, un cargo grado 12 cuya asignación básica mensual es de $26.649.812, a la que se suma una prima mensual de gestión de $3.268.802. Solo esos dos conceptos representan $29.918.614 mensuales.
La elección es completamente legal. La Ley 2405 de 2024 establece expresamente que corresponde a los miembros de la Comisión elegir a su secretario y creó ese cargo dentro de la planta del Senado. También ordena que su funcionamiento se financie con recursos incorporados al presupuesto del Congreso.
Pero la pregunta política es otra.
Fuentes de alta credibilidad conocidas por PeriódicoVirtual.com, cuya identidad se reserva, señalan que el senador Enrique Gómez Martínez, del Movimiento de Salvación Nacional, habría sido uno de los principales impulsores de Faber Muñoz para llegar a la Secretaría de la Comisión.
Las fuentes describen la operación, en términos políticos, como un verdadero “golazo” al recién instalado gobierno de Abelardo de la Espriella.
Sin embargo, esta parte de la historia requiere una precisión fundamental: hasta el momento no ha sido localizado un acta pública o registro nominal de la elección que permita demostrar documentalmente quién postuló a Muñoz ni cómo votó cada uno de los once senadores integrantes. Por eso, PeriódicoVirtual.com presenta la participación atribuida a Gómez como información proveniente de fuentes y no como un hecho probado mediante documento oficial.
Lo que sí está confirmado es que Enrique Gómez integra la Comisión Legal de Paz y Posconflicto y pertenece al Movimiento de Salvación Nacional. Además, actualmente preside la poderosa Comisión Primera Constitucional del Senado.
Y hay un dato políticamente relevante: Gómez no es un senador marginal dentro del nuevo Congreso. Para llegar a la Presidencia de la Comisión Primera recibió el respaldo de partidos como Centro Democrático, Liberal, Conservador, Cambio Radical, La U, MIRA y Alianza Verde, en una elección en la que obtuvo 12 votos frente a seis votos en blanco.
De apoyar a Iván Cepeda a regresar al Congreso
El caso tiene especial resonancia en el Cauca.
El pasado 19 de mayo de 2026, PeriódicoVirtual.com registró la reaparición pública de Faber Muñoz en Popayán durante un acto político de la entonces campaña presidencial de Iván Cepeda.
Desde la tarima, Muñoz defendió precisamente la unión de personas provenientes de diferentes sectores políticos:
“Todos aquí juntos de diferentes orillas políticas, de diferentes sectores sociales”.

Cuatro meses después, esa frase adquiere otra dimensión.
Muñoz terminó elegido secretario de una Comisión donde conviven políticos de prácticamente todo el espectro: Pacto Histórico, Centro Democrático, Partido Liberal, Partido Conservador, Salvación Nacional, Alianza Verde, Partido de la U y otras fuerzas.
Es decir, quien en mayo estaba en una tarima respaldando a Iván Cepeda terminó en septiembre ocupando un alto cargo administrativo dentro de una Comisión multipartidista del Senado.
Eso, por supuesto, no constituye irregularidad alguna.
Pero sí ofrece material para una reflexión que debería superar las simpatías electorales.
El dinero público tampoco tiene ideología
En Colombia las campañas suelen presentarse como enfrentamientos irreconciliables.
Izquierda contra derecha. Progresistas contra conservadores. Gobierno contra oposición. “Los de siempre” frente a quienes prometen representar a quienes nunca han participado del poder.
Pero cuando termina la campaña y comienza la administración del Estado, las fronteras pueden volverse mucho menos rígidas.
El caso de Faber Muñoz permite observar precisamente esa dinámica.
Fue representante por el Partido de la U entre 2018 y 2022. En mayo apareció respaldando públicamente a Iván Cepeda y a sectores del Pacto Histórico. Ahora, según las fuentes de PeriódicoVirtual.com, habría encontrado un impulso determinante para su regreso al Congreso en Enrique Gómez, dirigente de Salvación Nacional, una colectividad situada en una orilla política diferente. La afiliación actual de Gómez está confirmada por el Senado.
No hay ilegalidad demostrada en esa convergencia.
Lo que existe es una discusión legítima sobre cómo circulan los dirigentes políticos entre elecciones, partidos y cargos de alta remuneración financiados por el Estado.
Porque al final el salario no lo paga Salvación Nacional, ni el Pacto Histórico, ni el Partido de la U.
Lo pagan los recursos públicos.
Una información adicional sobre la familia Muñoz
Las mismas fuentes que informaron sobre el papel que habría desempeñado Enrique Gómez en la llegada de Faber Muñoz a la Comisión señalan además que una hija del exrepresentante estaría próxima a ocupar un cargo de alto nivel en una entidad nacional.
PeriódicoVirtual.com no ha localizado hasta ahora decreto, resolución, acta de posesión ni comunicación institucional que permita confirmar ese eventual nombramiento. Por esa razón no publicamos nombre, entidad ni presentamos la vinculación como un hecho consumado.
Sí existe un antecedente público que resulta pertinente: en la información sobre conflictos de interés correspondiente al período de Faber Muñoz como representante a la Cámara, la plataforma Congreso Visible de la Universidad de los Andes registra una declaración relacionada con “hijos empleados en el sector público”. Ese registro histórico no demuestra ni guarda necesariamente relación con el eventual nombramiento informado ahora por las fuentes.
Si la nueva vinculación se formaliza, deberá evaluarse con los documentos correspondientes, los requisitos del cargo y el procedimiento mediante el cual se produjo.
“Los nadie” y “los de siempre”
Durante años la política colombiana ha construido relatos alrededor de quienes históricamente estuvieron lejos de los círculos de poder.
En el gobierno anterior se habló de “los nadies y las nadies”.
Con el cambio político de 2026 surgió entre distintos sectores la expectativa de que llegaría el turno de ciudadanos que tradicionalmente no habían tenido acceso a las altas posiciones del Estado.
El episodio de Faber Muñoz plantea una pregunta distinta: ¿están cambiando realmente quienes llegan a esos espacios o simplemente cambian las alianzas mientras permanecen muchos de los protagonistas de siempre?
No existe una respuesta automática.
Tampoco sería serio concluir que todo nombramiento de una persona con trayectoria política constituye clientelismo o un privilegio ilegal.
Pero la ciudadanía tiene derecho a exigir explicaciones cuando observa cómo figuras que han transitado durante décadas por concejos, asambleas, gobernaciones, Congreso y partidos políticos vuelven a instalarse en cargos públicos con remuneraciones elevadas.
Faber Muñoz ha sido concejal de Popayán, diputado del Cauca, secretario de Hacienda departamental y representante a la Cámara. Hoy es secretario de la Comisión Legal de Paz y Posconflicto del Senado.
Su regreso demuestra, como mínimo, una realidad de la política colombiana: las ideologías pueden separar profundamente a los dirigentes en las urnas, pero las instituciones también producen acuerdos entre fuerzas diferentes cuando llega el momento de elegir funcionarios.
En el Cauca vale la pena observarlo sin apasionamientos partidistas.
Porque durante las campañas los políticos pueden enfrentarse como adversarios irreconciliables.
Después pueden coincidir alrededor de una elección administrativa.
Y mientras eso ocurre, los ciudadanos continúan financiando con sus impuestos el funcionamiento del Estado.
La pregunta no debería ser solamente quién puso a Faber Muñoz.
También deberíamos preguntarnos qué obtiene Colombia y, particularmente, el Cauca, a cambio de cargos públicos que cuestan decenas de millones de pesos mensuales. Esa respuesta tendrá que medirse en gestión, resultados y transparencia, no en discursos ni en afinidades políticas.
Durante la campaña, Abelardo de la Espriella construyó buena parte de su narrativa alrededor de “los nunca” frente a “los de siempre”, una idea que presentó como ruptura con la política tradicional. Sin embargo, apenas comienza su gobierno y ya aparecen señales que invitan a preguntarse si los altos espacios del Estado terminarán realmente en manos de nuevas figuras o si, una vez más, serán ocupados por dirigentes que llevan años, incluso décadas, orbitando alrededor del poder.
En el Cauca tendremos una oportunidad concreta para comprobarlo con los próximos cambios en las entidades nacionales con presencia territorial. Y la primera señal ya está sobre la mesa: Jesús Piñacué se perfila para asumir la Dirección General de la Corporación Nasa Kiwe, aunque al 18 de septiembre su nombramiento todavía estaba pendiente de formalización oficial.
Habrá que esperar para saber si llegó realmente la hora de “los nunca” o si, al final, el poder simplemente vuelve a acomodarse entre los de siempre.
#FaberMuñoz #EnriqueGómez #Cauca #Popayán #Senado #Congreso #PolíticaColombiana #NoTodoVale
De adversarios ideológicos a acuerdos dentro del Congreso: lea los documentos, las cifras y lo que señalan las fuentes en PeriódicoVirtual.com.
