Asesinan a Luis Ángel Jordán Garcés, firmante del Acuerdo de Paz en Cali
Con este hecho violento, ya son siete excombatientes de las Farc asesinados en Colombia durante este 2026.
Luis Ángel Jordán Garcés, conocido en su comunidad como «Quema Loma» y reconocido por su compromiso como firmante del Acuerdo de Paz de 2016, fue asesinado en la ciudad de Cali. Este hecho violento dejó además a tres personas heridas y ha generado una profunda preocupación en la sociedad civil y las autoridades, que aún investigan las circunstancias y responsabilidades del ataque.
Luis Ángel Jordán avanzaba en un proceso de reintegración y productividad en Palmira, Valle del Cauca, trabajando para consolidar los avances del acuerdo que buscaba la construcción de paz en Colombia después de años de conflicto armado. Su asesinato se suma al preocupante aumento de violencia contra defensores de derechos humanos y excombatientes en procesos de reincorporación.
La Defensoría del Pueblo ha expresado alerta ante la situación, destacando el boletín AT 012/25, que señala a Santiago de Cali como un nodo estratégico para el accionar de grupos armados organizados y la posible captación forzada de personas. La zona presenta una presencia significativa de grupos armados como ELN, Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas, Frentes Jaime Martínez, Carlos Patiño y Frente Urbano Manuel Cepeda Vargas, Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, EGC/Clan del Golfo, entre otros.
Este asesinato se suma al listado ya de siete firmantes del Acuerdo de Paz asesinados en lo que va de 2026, situación que subraya los retos pendientes en materia de seguridad y garantías para la vida de quienes apuestan por la paz en Colombia.
Organizaciones como Indepaz han manifestado su condena y exigido a las autoridades respuestas efectivas para frenar esta ola de violencia que amenaza el cumplimiento de los compromisos firmados hace una década.
La comunidad local y nacional hace un llamado urgente a fortalecer los mecanismos de protección y apoyos para quienes trabajan en la reconciliación y transformación social, indispensables para consolidar una paz duradera en el país.