Continúa tensión en Medio Oriente: negociaciones paralelas y efectos económicos por el bloqueo del estrecho de Ormuz
El encuentro entre las delegaciones israelí y libanesa se realiza en Washington, buscando una salida a esta guerra.
En medio de un complejo panorama internacional, este martes 14 de abril delegaciones de Israel y Líbano se reúnen en Washington con el objetivo de avanzar en la negociación de un posible alto al fuego en uno de los múltiples focos de conflicto que afectan actualmente a Medio Oriente.
El encuentro se desarrolla en el séptimo día de tregua dentro de la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, en un escenario marcado por la alta tensión regional y la multiplicidad de actores involucrados.
En paralelo, Pakistán impulsa una nueva ronda de conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, buscando reducir las tensiones, mientras se mantiene el bloqueo al estrecho de Ormuz, medida atribuida al expresidente Donald Trump y que ha generado fuertes repercusiones económicas a nivel global.
El conflicto ya comienza a reflejarse con claridad en las proyecciones económicas. Según el más reciente informe de Perspectivas Económicas Mundiales del Fondo Monetario Internacional, varios países del Golfo Pérsico enfrentarán una desaceleración significativa en sus economías.
Entre los más afectados aparece Qatar, cuya economía se contraería un 8,6 % en 2026, seguido por Irán con una caída del 6,1 % y Irak con un 6,8 %. Asimismo, Kuwait y Baréin también registrarían contracciones, aunque más moderadas, del 0,6 % y 0,5 % respectivamente.
El informe atribuye estas caídas a las perturbaciones generadas por el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el comercio energético mundial, así como a los ataques contra infraestructuras estratégicas, especialmente en territorio catarí.
En cuanto a Israel, el FMI también ajustó sus previsiones económicas. El organismo redujo en cuatro décimas su estimación de crecimiento para 2026, situándola en 3,5 %, frente al 3,9 % proyectado anteriormente en octubre de 2025. No obstante, se prevé una recuperación hacia 2027, con un crecimiento estimado del 4,4 %.
El panorama general refleja un Medio Oriente marcado por la incertidumbre, donde los esfuerzos diplomáticos avanzan en paralelo a las tensiones militares y a un impacto económico que ya comienza a sentirse con fuerza en toda la región.