De la Espriella es fuertemente criticado en Buenaventura por entregar balones mientras hay hambre entre las comunidades

Sectores ciudadanos cuestionaron la iniciativa y señalaron que, en medio de la tragedia provocada por el terremoto, las prioridades deberían estar enfocadas en la reconstrucción de viviendas, alimentos, agua y apoyo a los organismos de socorro.

De la Espriella es fuertemente criticado en Buenaventura por entregar balones mientras hay hambre entre las comunidades

La indignación crece en Buenaventura, Valle del Cauca, donde habitantes cuestionaron duramente al Gobierno de Abelardo De la Espriella por la entrega de implementos deportivos en medio de una emergencia que, según denuncian, mantiene a comunidades enteras con graves necesidades en salud, educación, alimentación y vivienda.

Uno de los reclamos que más llamó la atención fue el de un joven de la comunidad, quien cuestionó el costo de una intervención relacionada con un balón y señaló que, mientras se destinan recursos para este tipo de iniciativas, el hospital se encuentra colapsado y numerosos niños y familias requieren atención urgente.

La comunidad también denuncia afectaciones en 26 colegios y reclama respuestas frente a las familias que permanecen en viviendas deterioradas o en riesgo de colapso. Sectores como San Roque, en El Lleras; San Francisco, en San Luis, y Villa Linda son mencionados entre las zonas que, según los habitantes, todavía esperan soluciones concretas.

“Eso no son ayudas”, fue una de las expresiones escuchadas durante el reclamo, en el que los habitantes insistieron en que la prioridad debería estar en garantizar alimentos, atención médica, recuperación de viviendas y condiciones dignas para las familias afectadas.

El cuestionamiento no está dirigido contra el deporte ni contra los balones como herramienta de recreación. La crítica apunta a las prioridades en medio de una situación de emergencia. “¿Con qué ánimos un niño sin comer puede salir a jugar con ese balón?”, planteó la comunidad, al advertir que muchas familias atraviesan necesidades básicas y que algunos sectores continúan expuestos a riesgos estructurales.

Los habitantes también rechazaron que la entrega de estos elementos pueda convertirse en un distractor frente a las dificultades que enfrentan. Señalan que las familias afectadas necesitan acompañamiento, atención psicológica, reconstrucción y soluciones de fondo, no únicamente actividades recreativas.

La controversia deja sobre la mesa una pregunta que ahora reclama respuestas del Gobierno nacional: ¿son los balones la prioridad para una población que denuncia hospitales colapsados, colegios afectados, hambre y viviendas en riesgo? Para los habitantes de Buenaventura, la respuesta es clara: la emergencia requiere ayudas que permitan recuperar sus vidas y sus hogares.