Gustavo Petro pide al Senado permiso para salir del país durante un año tras dejar la Presidencia
El exjefe de Estado dijo que necesita atender asuntos de 'carácter personal, social, político y académico'.
El expresidente Gustavo Petro solicitó autorización para permanecer fuera de Colombia durante el año siguiente al término de su mandato. La petición deberá ser estudiada por el Senado, mientras crece la expectativa sobre su futuro político y judicial.
El expresidente Gustavo Petro solicitó al Senado de la República autorización para salir de Colombia durante el año siguiente a la finalización de su mandato, en una petición que abre un nuevo capítulo de su actividad política luego de abandonar la Casa de Nariño.
La solicitud fue presentada mediante una comunicación fechada el 10 de agosto y está relacionada con una disposición contemplada en el artículo 196 de la Constitución Política, que establece restricciones para que quienes hayan ejercido la Presidencia puedan salir del país durante el año posterior al término de sus funciones sin autorización previa del Senado.
En su petición, Petro argumentó que necesita desplazarse al exterior para atender compromisos de carácter personal, social, político y académico durante el año siguiente al ejercicio de sus funciones presidenciales.
La solicitud deberá ser sometida a consideración de la plenaria del Senado. Sin embargo, el trámite quedó condicionado por la suspensión de una sesión del Congreso debido a la emergencia ocasionada por el terremoto que sacudió al occidente colombiano el pasado 10 de agosto. La corporación tiene previsto retomar sus actividades para abordar, entre otros asuntos, la petición del exmandatario.
Una norma constitucional
El artículo 196 de la Constitución señala que el Presidente de la República, o quien haya ejercido el cargo en calidad de encargado, no puede salir del territorio nacional durante el año siguiente a la fecha en que dejó sus funciones sin contar previamente con el permiso del Senado.
La disposición busca mantener un mecanismo de control sobre quienes han ocupado la Jefatura del Estado, especialmente frente a eventuales responsabilidades derivadas de sus actuaciones durante el Gobierno.
Por esa razón, la autorización que ahora solicita Petro no constituye una decisión discrecional del expresidente, sino un trámite previsto expresamente por la Constitución.
La solicitud llega en medio de un escenario político complejo
La petición se produce pocos días después de que Petro dejara la Presidencia y mientras el nuevo Gobierno, encabezado por Abelardo de la Espriella, comienza su administración.
El expresidente había anunciado su intención de asumir el liderazgo de la oposición y mantener una actividad política alrededor del Pacto Histórico. Su solicitud de permanecer fuera del país durante buena parte del próximo año plantea interrogantes sobre la manera en que ejercerá ese papel político desde el exterior.
El pedido también genera expectativa debido a los procesos y controversias que han rodeado al exmandatario durante los últimos años.
Uno de los asuntos que podría tener mayor relevancia es la investigación relacionada con la presunta violación de los topes de financiación de la campaña presidencial de 2022. Con el término de su mandato, este proceso puede pasar al ámbito de la justicia ordinaria, al perder Petro el fuero presidencial que tenía mientras ejercía como jefe de Estado.
Antecedentes sobre sus viajes internacionales
Los desplazamientos internacionales de Petro fueron uno de los temas recurrentes de debate durante su Gobierno.
Un informe publicado por varios medios de comunicación estableció que, hasta noviembre de 2025, se habían expedido 62 decretos relacionados con viajes internacionales del entonces presidente y que Petro había permanecido aproximadamente 258 días fuera de Colombia durante sus primeros tres años y meses de administración.
La frecuencia de esos viajes incluso motivó la presentación de proyectos para modificar las reglas constitucionales sobre las salidas del mandatario al exterior. Una de esas iniciativas planteaba establecer un límite de seis viajes anuales sin autorización del Congreso y exigir un permiso legislativo a partir del séptimo desplazamiento.
Ahora, ya como expresidente, Petro enfrenta una situación diferente: durante el año posterior a la terminación de su mandato requiere autorización del Senado para abandonar el territorio nacional.
La solicitud deberá ser analizada por los senadores, quienes tendrán que determinar si autorizan al exmandatario para permanecer fuera del país durante el período solicitado.
El debate podría adquirir una importante dimensión política, debido a que Petro continuará siendo una figura central de la oposición al nuevo Gobierno y, al mismo tiempo, afronta asuntos pendientes ante organismos judiciales y de control.
Mientras el Senado define su decisión, el expresidente deberá permanecer atento al trámite de la autorización constitucional que le permita desarrollar en el exterior los compromisos personales, políticos, sociales y académicos que argumentó en su solicitud.
La decisión de los senadores determinará, en buena medida, si Gustavo Petro podrá desarrollar su nueva etapa política desde fuera de Colombia o si deberá permanecer en el país durante el año siguiente a su salida de la Presidencia.